Las iniciativas de conectividad centrada en la comunidad son creadas y evolucionan de diversas maneras según las necesidades y oportunidades existentes en cada una de las comunidades y el contexto cultural, socioeconómico y político en el que se desarrollan. Se trata de iniciativas que, por su naturaleza, responden al entorno y el ambiente en el que surgen. Crecen dentro de un contexto que, al mismo tiempo, las limita y las impulsa.
Los principios expuestos a continuación parten de esa base.
Las iniciativas de conectividad centradas en la comunidad son complementarias del acceso a internet suministrado por los proveedores comerciales y las redes de acceso público subvencionadas por el Estado. Ayudan a diversificar los mercados de acceso a internet, brindando contenidos asequibles y relevantes a nivel local, así como servicios alternativos para las comunidades. Sin embargo, también creemos que sus valores sociales las distinguen de los actores tradicionales del ecosistema. Los principios que se exponen a continuación identifican lo que las diferencia de dichos operadores tradicionales.
Uno de los propósitos al desarrollar estos principios ha sido ayudar a las comunidades a iniciar un diálogo acerca de sus prioridades a la hora de crear una iniciativa. Consideramos que algunos de estos principios resultan fundamentales para cualquier proyecto que se asuma como iniciativa de conectividad centrada en la comunidad. Por ejemplo, el hecho de estar centrada en las necesidades e intereses de la comunidad, adoptar un enfoque participativo - aunque los niveles de participación sean variables -, trabajar con grupos de interés externos que presten apoyo y centrarse en fortalecer el bienestar de la comunidad. En conjunto, estos elementos reflejan una misión social que distingue a las iniciativas comunitarias de otros proveedores de internet.
Existen otros principios que consideramos más ambiciosos, o que solo pueden alcanzarse con el tiempo. También puede ocurrir que algunos no sean esenciales para el funcionamiento del proyecto. Por ejemplo, algunas iniciativas pueden operar en base a un modelo de emprendimiento social, brindando servicios específicos a una comunidad pero sin que la propiedad comunitaria sea una de las metas principales. Otras pueden apostar a capacitar a los miembros de la comunidad para que se vuelvan agentes de su propio desarrollo y aspiren a la propiedad comunitaria, así como a la participación en la gobernanza y la gestión de la iniciativa en cuestión. Es probable que estas iniciativas ofrezcan servicios que sean transformadores y respondan a los principios expuestos más adelante.
En realidad, las iniciativas de conectividad comunitaria funcionan en una escala variable, desde las que ofrecen una participación limitada y servicios específicamente orientados a la comunidad, a las que son propiedad de la propia comunidad que, a su vez, las gestionan según las visiones, necesidades, aspiraciones y valores centrales para su funcionamiento. Creemos que son estas últimas las que permiten que los beneficios sociales y económicos de las iniciativas de conectividad permanezcan en la comunidad.
Pero cualquiera sea el modelo legal, de gobernanza o de propiedad que se utilice, o el tipo de servicios ofrecidos, todos los proyectos de conectividad comunitaria tienen el mismo objetivo: fortalecer y mejorar el bienestar de las comunidades sin servicio o con escaso servicio de conectividad para que puedan florecer de la manera que lo deseen. Así, las iniciativas de conectividad centrada en la comunidad tienen sentido o son significativas porque responden a las necesidades y los intereses de una comunidad, según hayan sido establecidos por ella misma.
Estos principios fueron desarrollados mediante un amplio proceso de consulta con iniciativas de conectividad centrada en la comunidad que funcionan en diferentes lugares del Sur Global, con participantes y socios de la iniciativa Local Networks (LocNet) que está a cargo de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC) y Rhizomatica, y con miembros de APC. El eje de acción en común de todos los actores consultados son los derechos en internet. El proceso contó con una encuesta, un debate grupal presencial y consultas por correo electrónico y en línea.
Con el tiempo pueden surgir nuevos principios o ideales, o puede ser que haya que hacer más énfasis en otros. Sin embargo, en la situación actual, creemos colectivamente que estos principios deben considerarse fundamentales para generar cualquier iniciativa de conectividad centrada en la comunidad en las comunidades pobremente conectadas o sin servicio de conectividad en cualquier parte del mundo.
Los principios:
1. Respuesta a las necesidades de la comunidad: Ofrece una infraestructura o servicios de comunicación e internet significativos para las comunidades de zonas urbanas, rurales o remotas, que respondan a las diversas necesidades e intereses de las mismas con el fin de empoderarlas para que puedan participar en su propio desarrollo.
2. Participación: Permite a la comunidad dar forma a la infraestructura o los servicios, participando en el desarrollo de su visión centrada en la comunidad y en su implementación, operaciones y uso.
3. Apoyo: Colabora con diferentes grupos de interés con el fin de lograr que se haga realidad su visión de manera que promueva la autonomía de la comunidad.
4. Bienestar: Mejora la vida personal, social, política y económica de las personas que viven en la comunidad, sobre todo las personas estructuralmente marginadas como las mujeres, los/as jóvenes y las personas mayores, las personas refugiadas, las minorías raciales y étnicas, y las personas con discapacidades.
5. Derechos humanos: Fomenta los derechos de comunicación y otros derechos de los miembros de la comunidad, como el derecho a la educación y la atención de la salud, así como los derechos colectivos de las comunidades, incluidas las comunidades de minorías étnicas y raciales, y las que viven en territorios marginados o amenazados.
6. Género: Se propone activamente comprender las dinámicas de poder de género y las diferentes realidades vividas dentro de una comunidad para alentar la participación de las mujeres en la gobernanza, la gestión y el uso de la infraestructura y los servicios, así como de integrar una perspectiva de género en su funcionamiento.
7. Cultura local: Preserva las culturas locales, las actividades y lenguas tradicionales, sobre todo las que están amenazadas, ofreciendo contenidos relevantes y significativos en las lenguas locales de una manera inclusiva y accesible.
8. Conciencia ambiental: Diseña su infraestructura o los servicios que se ofrecen de tal modo que contribuyan a la preservación del ambiente y la biodiversidad de los territorios, además de cuidar a las comunidades que viven en esos territorios.
11. Capacitación: Fortalece la capacidad técnica de la comunidad para mantener y operar la infraestructura o los servicios, y la capacidad digital de las personas usuarias para poder tomar decisiones informadas sobre el uso de internet, y aprovechar las oportunidades sociales y económicas a las que se accede en línea, además de reforzar la resiliencia de la comunidad ante impactos externos tales como el cambio climático y las pandemias.
12. Propiedad: Promueve que la propiedad de la infraestructura y los servicios sea de la comunidad fomentando una participación abierta e inclusiva en su gobernanza y gestión.
13. Conexión con las demás: Reconoce la pertenencia a un ecosistema de propiedad similar en todo el mundo, procura el intercambio de experiencias para fortalecerse, y apoya la acción colectiva y multisectorial para generar conciencia de su potencial como proveedora de soluciones de acceso a internet ambiental y socialmente sostenibles.
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