Sembrando cambios: May First sobre la convergencia entre tecnología y activismo directo

¿Cómo contribuyen los miembros de APC a mejorar la vida de su comunidad? En esta columna, destacamos historias de impacto y de cambio de nuestros miembros, con el apoyo de los subsidios de APC. May First Movement Technology considera que la cooperación  transfronteriza es necesaria para el activismo directo y la democratización de la tecnología. 

 

Desde Estados Unidos y México, May First “se dedica a crear movimientos promoviendo el uso estratégico y el control colectivo de la tecnología para las luchas locales, la transformación global y la emancipación más allá de las fronteras”. Fundada en 2005, la organización cuenta en la actualidad con 850 miembros y constituye un modelo operativo e inspirador de “cooperativa de movimientos, organizaciones y activistas, liderada democráticamente y sin fines de lucro”. 

Además de albergar miles de cuentas de correo electrónico y sitios web, May First también “participa en redes, coaliciones y campañas en torno a numerosos problemas relacionados con la tecnología y se distingue por haber confrontado numerosas amenazas legales y órdenes de citación”. Su trabajo se centra en el uso, la protección y democratización de la tecnología, que constituyen prioridades para los movimientos que luchan por lograr cambios fundamentales. 

Convergencia en torno a “tecnología y revolución”

En 2017, May First organizó una serie de encuentros bajo el título  “Tecnología y revolución” que buscaban reunir a activistas de izquierda de Estados Unidos y México para "hablar sobre la intersección entre tecnología y cambio social”, relata Alfredo Lopez, cofundador de la organización y ahora miembro de la junta directiva y coordinador de difusión. Este proceso colectivo de tormenta de ideas contó con financiación de APC y de MediaJustice, organización socia de May First. 

Las personas participantes fueron invitadas a  intercambiar y generar ideas sobre el mundo que les gustaría ver, sintetizando sus aportes en breves declaraciones. Se repitieron términos como “libertad”, que aparecieron destacadas en las declaraciones finales. 

Al reflexionar sobre esas declaraciones, les quedó claro a quienes participaron que “esto es posible, en realidad, podemos tener la sociedad que imaginamos aquí. Tenemos la tecnología que lo hace posible, lo único que hay que hacer es obtener el control sobre esta tecnología y democratizarla”, explica López. El grupo concluyó que la clave para lograr el objetivo está en reunir a las personas para conversar y discutir colectivamente acerca de cómo hacer manifiestas esas visiones.

Lo aprendido en estos talleres se siguió desarrollando en conversaciones con activistas de cinco ciudades. Se identificó así una serie de temas en relación al rol que tiene su movimiento, desde su punto de vista, y al trabajo común en torno a la tecnología: 

  1. Garantizar la neutralidad de internet. 

  2. Resistir, restringir y por último eliminar la vigilancia intrusiva de internet por parte de los gobiernos.

  3. Brindar finalmente a todas las personas un total acceso a internet de alta velocidad. 

  4. Desarrollar una internet democrática, abierta y libre de presiones corporativas. 

  5. Mejorar y profundizar la colaboración entre tecnólogos/as y  activistas y organizaciones del movimiento.

Las reflexiones inspiraron la creación de una “plataforma de izquierda sobre tecnología” llamada Tecnología y revolución, después de una serie de convergencias que sirvieron para lanzar el proyecto. Los objetivos son los siguientes: 

  1. Contribuir a crear una estrategia para un amplio movimiento de izquierda.

  2. Generar relaciones más estrechas entre los/as organizadores/as con más experiencia del movimiento que tengan una comprensión limitada de la tecnología y activistas más experimentados en tecnología pero con poca experiencia en movimientos. 

  3. Practicar el desarrollo de ambientes intergeneracionales, de grupos étnicos, procedencias y géneros diversos.

Apoyo mediante solidaridad

May First obtuvo apoyo financiero para estas convergencias a través de un pequeño fondo solidario creado por APC que se genera a partir de las cuotas de los miembros. El fondo constituye un reconocimiento a organizaciones que, como May First, se dedican a realizar un trabajo importante para generar cambios en las comunidades. 

La falta de acceso a fondos entre las organizaciones del Norte global puede obstaculizar gravemente su trabajo. Lopez señaló que la impresión de que las organizaciones estadounidenses cuentan con fondos suficientes suele ser errónea y aclaró que, en particular, las organizaciones de izquierda hoy están al mando de personas cuyo contexto es muy diferente del de las comunidades privilegiadas que fundaron organizaciones hace 20 años. “May First es una de las pocas organizaciones centradas en tecnología liderada principalmente por personas de color y mujeres. Nosotros sufrimos la opresión del sistema de nuestro país”, agregó. 

Incidencia como activismo

En su trabajo para cerrar las brechas digitales, May First se alinea con varias otras organizaciones  para fomentar la colaboración entre los miembros. Además, sostiene que adoptar una postura colectiva aumenta las posibilidades de hacer activismo en la red. 

Los subsidios constituyen una de las formas que tienen las organizaciones de participar en el trabajo de incidencia de las comunidades de base, o lo que May First llama “activismo directo”. Además del trabajo de APC en políticas, May First considera que el programa de subsidios ofrece la oportunidad de que los miembros se involucren en el terreno. Según Lopez, “APC está en una posición desde la cual puede facilitar y coordinar entre organizaciones y continentes para lograr campañas de mayor alcance. Cualquier campaña que se realice más allá de fronteras es más potente, pero para ello hay que tener una autoridad que la coordine”. 

Para May First, los subsidios tienen el potencial de catalizar campañas entre los miembros de diferentes países, amplificando así el cambio mediante el activismo directo. Esta inclusión global es clave, según Jamie McClelland, fundador de May First junto con Lopez y ahora miembro de la junta directiva y director de tecnología. “Es importante que las personas de la mayor parte del mundo, la mayoría del planeta, pueda tomar el tipo de decisiones políticas que generan el cambio”. 

 

Este artículo es una versión del relato que aparece destacado en Continuing the conversation: Lessons from APC sub-granting (Mantener la conversación: lecciones aprendidas del programa de subsidios de APC), un informe que presenta los resultados de entrevistas y encuestas realizadas a miembros y socios/as de APC que recibieron fondos del programa central de subsidios. Estos fondos son posibles gracias a la agencia Sida, y a donaciones a través de otros proyectos de APC y miembros del equipo interno que trabajan en el programa de subsidios.

¿Esta historia te inspira a plantar semillas de cambio en tu comunidad? Comparte tu relato con nosotros enviando un correo a: communications@apc.org

 

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