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por Brian Murphy

Cuando APC decidió reunir a nuevos y viejos miembros en una red virtual mundial bien comunicada, la Internet tal como la conocemos hoy, no existía. La mayoría de los hosts1 (proveedores) utilizados por las redes de activistas eran sistemas autónomos y no había protocolos de uso común para automatizar el intercambio de datos y la distribución de correo electrónico entre los usuarios. Muchos de los proveedores incluso tenían “portales humanos”: personas que copiaban y pegaban mensajes manualmente entre su red y una red de otro país. A finales de los ‘80, los técnicos (frecuentemente autodidactas) tenían que viajar de una parte a otra del mundo, para instalar el software y crear el código de programas de manera que los sistemas de computación de diferentes ONG pudiesen “hablarse” y por lo tanto enviar correo electrónico y compartir información.

Mike Jensen jamás hubiese imaginado transformarse en experto de trabajo en red informático. Nacido en Sudáfrica, estudió ecología y, con un postgrado en la Universidad de Guelph en Canadá, se especializó en investigación sobre contaminación por lluvia ácida. Sin embargo a principios de los ’80 en Estados Unidos, la principal nación productora de contaminación ambiental, el presidente Reagan seguía negando la relación entre contaminación y lluvia ácida, por lo cual Jensen comenzó a cuestionar seriamente la importancia de escribir tantos documentos científicos que parecían tener tan poco impacto en las decisiones políticas. Decidió dedicarse al periodismo, comenzó a escribir para una radio local y para periódicos estudiantiles sobre la contaminación y sus efectos.

Jensen regresó a Sudáfrica para trabajar como periodista en el Rand Daily Mail de Johannesburgo. El periódico cerró, víctima de la era del Apartheid -un periódico que era leído tanto por negros como por blancos no podía obtener publicidad. En una Sudáfrica cuya situación política se deterioraba rápidamente, Jensen decidió partir hacia Canadá en 1985.

Mientras esperaba su permiso de residencia canadiense, Jensen, que había aprendido programación para su trabajo de investigación de postgrado, abrió una cuenta de computadora en la Universidad de Toronto. La comunidad académica entre otros recientemente había comenzado a utilizar los grupos de noticias USENET para debates en línea y para el intercambio de información; el futuro del trabajo en red era promisorio. Jensen, quien seguía profundamente interesado en la ecología, había comenzado a trabajar como voluntario para la Ontario Environmental Network, OEN (Red Ecologista de Ontario) casi inmediatamente después de llegado a Toronto y, con la atención puesta en el modelo de USENET, se preguntaba si no se podría crear una red de computadora similar para grupos ecologistas. Fue simple convencer a los miembros de OEN, quienes estaban interesados en la idea de ver a los ecologistas de toda la nación intercambiar información y comunicarse internacionalmente, rápidamente y a bajo costo, y sus socios financieros, quienes ya habían estado considerando la posibilidad de apoyar la utilización de sistemas de red comerciales para facilitar las comunicaciones entre organizaciones ecologistas canadienses estaban interesados en donar fondos, a pesar del hecho de que estas empresas comerciales eran relativamente caras y principalmente orientadas a los negocios.

Afortunadamente, en USENET misma existía documentación acerca de experiencias de quienes estaban construyendo servicios de pizarra electrónica a bajo costo en la nueva arquitectura de computadora personal (PC) Intel. Con el apoyo de una beca del gobierno de Ontario y del United Nations World Food Program (Programa de Alimentos de Naciones Unidas), en 1986 Jensen creó una red de múltiples usuarios para la OEN utilizando una computadora personal económica (un clon de una IBM 286-AT) y una versión de Unix para PC producida por Santa Cruz Operation.

Bajo el nombre de “The Web” (anterior a la adopción por parte de Tim Berners-Lee del nombre para la World Wide Web), el sistema creado por Jensen brindaba un acceso mucho más barato a las ONG que cualquiera del brindado por los sistemas comerciales disponibles en aquel entonces y su base de usuarios creció rápidamente. Viendo que la red era claramente un éxito, el OEN creó el Non-profit Innovations and Resources for the Voluntary sector Centre, NIRV (Centro de Recursos e Innovaciones de organizaciones sin fines de lucro para el sector de voluntariado) con el fin de administrar y ampliar The Web y dedicarse a actividades en el nuevo sector de las TIC destinado a las ONG, incluida la capacitación, la publicación asistida por computadora y el hardware.

The Web tenía bien en claro su misión. “Estábamos inmersos en un movimiento social”, explicó Jensen en una serie de entrevistas con el autor a mediados de los ‘90. “La ambición política erautilizar las nuevas herramientas para llevar adelante nuestros objetivos, inicialmente orientados hacia el medio ambiente. La usábamos (The Web) para conectar a todas las organizaciones miembro de OEN y asistiéndolas en lo que estuviesen haciendo”.

Con movimientos similares que surgían en California (EcoNet/PeaceNet) y en Londres (GreenNet) era sólo una cuestión de tiempo antes de que se comenzase a tratar la creación y ampliación de una red internacional de ONG por computadora: la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones. Jensen se convirtió en uno de varios técnicos que viajaban por todo el mundo instalando software y trabajando con los técnicos locales para conectar a nuevas redes de ONG.

La preparación previa al enlace del “nodo” (o proveedor) de una red de computadoras ya existente a la red internacional de ONG de APC se hacía aproximadamente de la siguiente manera: durante el enlace de la red Pegasus en Australia en 1990, Jensen pasó algunas semanas creando una copia por duplicado en un disco duro del “sistema madre” de EcoNet/PeaceNet. Este ‘sistema madre’ era el software maestro de APC sobre el que estaban basadas las redes de comunicaciones que también operaban en ese entonces en la Web y en GreenNet. Luego envío el disco y otras piezas de hardware que eran difíciles de conseguir o caras a Byron Bay, un pequeño pueblo de surf de la costa este australiana. Luego pasó los siguientes cuatro meses instalando el sistema de red y conectando a Pegasus a la red de APC.

“Esas (el enlace de Pegasus)2 fueron las mejores vacaciones de trabajo de toda mi vida” nos dijo bromeando. “No eran sólo vacaciones, hubo momentos de mucha presión”. Cuando Mike estaba en Australia hubo un terremoto en California (sede de IGC) que interrumpió el acceso de todos los otros nodos de APC al espacio central de EcoNet/PeaceNet. “Estábamos como locos pensando en llamar a Londres y a Toronto,” recuerda Mike. Por suerte los problemas en California no duraron lo suficiente como para causar una interrupción de las comunicaciones de la red de APC más drástica.

Hacia fines de los ‘90, Jensen había vuelto a Africa con el apoyo de una ONG norteamericana llamada Tecnica que estaba ampliando su trabajo inicial en Nicaragua. En su tiempo libre se dedicaba a actualizar un sistema de pizarra electrónica local para poder trabajar en red con otros nodos más distantes. MANGO, Micro-computing for Non-Governmental Organisations (Micro computación para organizaciones no gubernamentales) había sido creada un año antes por una coalición de ONG encabezada por la agencia de noticias regional africana AfricaInformation Afrique (AIA), el Southern African Research and Development Centre, SARDC (Centro de Desarrollo e Investigación del Sur de Africa) y el Ecumenical Documentation and Information Centre for Eastern and Southern Africa, EDICESA (Centro de Información y Documentación Ecuménico de Africa del Sur y Oriental). En Harare, Jensen, que trabajaba en un departamento alquilado especialmente por AIA para MANGO, pasó la pizarra electrónica al sistema Fidonet3 lo cual permitía ‘almacenar y retransmitir’ comunicaciones, a bajo costo, entre computadoras individuales y ‘oficinas de correo’ de red. Esta tecnología funcionaba bien incluso en líneas telefónicas defectuosas, convirtiéndola en un medio ideal de trabajo para Africa; era económico ya que la técnica de almacenamiento y retransmisión requería muy poco tiempo en línea.

1991 sorprendió a Jensen en GreenNet (Londres) actualizando el software de trabajo en red de APC para permitir que los sistemas más pequeños de base Fidonet, que estaban apareciendo en países en vías de desarrollo, y otros tales como los que él había instalado en Zimbabue,pudiesen establecer una puerta de enlace con el nodo de APC. Este proceso hacía que los nodos más pequeños pudiesen engancharse directamente a los servicios de correo electrónico y grupos de noticias (conocidos como conferencias) ofrecidos por miembros de APC. Con el dinero de un subsidio obtenido por GreenNet y su entonces socio Soft Solution, Jensen vuelve a Sudáfrica para instalar un portal en WorkNet, el socio de APC en Sudáfrica fundado en 1987. Tuvieron que pasar seis meses antes de que WorkNet pudiese enlazarse con Fidonet y utilizase otro protocolo de computadora, UUCP, para conectarse con GreenNet en Londres, pero valió la pena. La conexión con GreenNet era más efectiva -y más económica que la anterior conexión internacional a través del proveedor comercial GeoNet. Hacia finales de 1991, Jensen, con la ayuda de colegas de la red de APC había contribuido a agregar siete países a la red de APC, incluidos Senegal, Nigeria y Kenia. Cada nodo de la red enlazaba a activistas y ONG de cada país a nivel nacional e internacional. Esto era un trabajocolosal en sí y aún más importante si se considera que la mayoría de los nuevos grupos enlazados estaban en Africa donde Internet tardaría mucho en llegar y sería costosa.

“Con mi pasado de periodista me interesa muchísimo llevar información de un lugar a otro”, nos dijo Jensen en una entrevista del año ‘97 “pero lo que me motivó a pasar los diez últimos años difundiendo el acceso a la red (APC) es que siempre he sabido que no tenía mucho sentido tener toda la información allí si la gente no puede utilizarla. Despacio vamos llegando a puerto;Internet comienza a expandirse y las capitales africanas hoy en día cuentan con al menos un cierto grado de acceso, si bien esa no es una situación óptima. Aún tenemos que trabajar para que las poblaciones rurales tengan acceso”.

Referencias

1 Host: computadora que brinda servicios a usuarios en red
2 Un agradecimiento a Ian Peter por la información acerca de los comienzos de Pegasus
3 Para obtener maás información sobre Fidonet, ver: Karen Banks, “Fidonet: la tecnología del ‘mínimo necesario”, Informe anual de APC, 2000

Sobre el autor

Brian Martin Murphy es un académico canadiense que ha seguido de cerca los cambios en APC desde mediados de los ‘90. Vivió varios años en Zimbabue y Sudáfrica. APC desea agradecer a Mike Jensen por su contribución a este artículo. Mike (ver foto) vive en Sudáfrica y es un conocido asesor de Internet y de trabajo en red para gobiernos y para la sociedad civil en países en vías de desarrollo de todo el mundo y continúa colaborando con la comunidad de APC. (Foto cortesía de Mike Jensen, 2001)

Fuente

Informe anual de APC, 2000