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Entre 2010 y 2011, Nigeria experimentó un incremento de 400% en la cantidad de usuarios/as de internet móvil y Sudán 300%. En Zimbabwe se produjo un crecimiento increíble de 4.500%. Facebook y Google compiten entre los sitios más visitados a través de los teléfonos celulares de África. En los países en desarrollo las personas valoran tanto las comunicaciones móviles que están dispuestas a gastar una cantidad desproporcionada de sus ingresos en servicios móviles.

Esta expansión ocurre a pesar de que el acceso no es ubicuo. El acceso en los países en desarrollo está restringido principalmente a las grandes zonas urbanas y no llega a las zonas rurales más pobres que son económicamente menos atractivas para la mayoría de las empresas operadoras. La infraestructura de cobre para cubrir la denominada “última milla” es cara (sobre todo en zonas escasamente pobladas). Los servicios 3G tienen una cobertura muy limitada en las zonas rurales y la conexión a internet por satélite es demasiado costosa para las personas más pobres.

Un nuevo informe de temas emergentes publicado por APC y elaborado por el experto en TIC Steve Song desde Sudáfrica explica cómo el espectro inalámbrico podrá cerrar la brecha digital. Este artículo resume algunos de los puntos clave del informe, que está disponible para su descarga.

¿Qué es el espectro?

La tecnología inalámbrica se basa en la transmisión de ondas de radio. Estas ondas de sonido de radio pueden interferir unas con otras si las frecuencias se superponen. No habría necesidad de restringir el uso de frecuencias de radio específicas si no fuera por la interferencia, y aunque solía ser un asunto de fácil resolución (gran cantidad de espectro disponible y poca demanda) ahora hay más demanda de espectro que nunca antes. Gran parte del espectro se utilizaba para evitar interferencias pero, como explica Song, la interferencia ya no es un problema.

Song compara la interferencia con un cóctel, donde en medio de una cacofonía de sonidos somos capaces de enfocarnos en las palabras de una sola persona. La asignación del espectro equivaldría a facilitar un cuarto privado para cada conversación y el espectro que se utiliza en la misma región geográfica sería asignado a distintas bandas individuales.

Con el arribo de la televisión y a fin de evitar interferencias, los reguladores establecieron “tierra de nadie” entre los distintos canales. Los transmisores de banda ancha tenían que “gritar” ya que los dispositivos de recepción eran un poco “sordos” y estas brechas se crearon para hacer frente a los servicios “ruidosos” y para actuar como bandas “guardianas” que impidieran la interferencia entre las señales de televisión. Conocidas como “espacios blancos” debido a la señal de ruido blanco, éstas son las bandas que vemos entre los canales en un televisor analógico. Pero la tecnología ha avanzado y las señales digitales pueden funcionar bien dentro de las bandas, sin superponerse con las bandas de guarda.

El mito de la escasez del espectro

Sin embargo, con la explosión de la demanda de espectro inalámbrico en los últimos 15 años, el espectro ha pasado de ser un recurso abundante a uno aparentemente escaso.

“Pero ¿es realmente escaso?” pregunta Song. “Es cierto que la demanda actual supera la oferta pero existe un debate en torno a la naturaleza de la escasez que tiene sus raíces en la naturaleza de lo que es el espectro y, en consecuencia, cómo debe ser tratado.”

Y si bien cada país tiene soberanía sobre cómo se utiliza el espectro dentro de su territorio, las comunicaciones inalámbricas no respetan fronteras y para armonizarse deben establecerse normas internacionales.

Tecnología inalámbrica como solución para acceder a internet a bajo costo

WiFi ha pasado de ser un hobby a una tecnología omnipresente en poco más de 20 años, dice Song. “A medida que los ciclos de desarrollo tecnológico se acortan, nuestra capacidad para predecir la evolución de la tecnología también se reduce. El desafío de la gestión moderna del espectro pasa por desarrollar normas que puedan servir para el presente y el futuro incierto”, dice Song.

La creación de tecnologías rentables que faciliten el acceso de todos y todas tendrá un impacto positivo y económico en los países en desarrollo. “Sabemos que las tecnologías inalámbricas son la clave para la última milla”, afirma Song.

Las subastas de espectro, donde se venden al mejor postor “porciones” de frecuencias del espectro, han permitido dar cabida a la innovación. Aunque una subasta mal dirigida puede significar que el espectro termine en manos de quienes quieren y pueden pagarlo y no en las de quienes más lo valoran, también es un gran sistema para impulsar la innovación, cuando se realiza correctamente.

“No sólo una subasta mal dirigida puede resultar en que el espectro no termine en las manos de la entidad que lo valora más sino que puede dar lugar a demandas judiciales interminables contra el proceso de la subasta, con lo que los resultados quedan atrapados en procedimientos legales de tal manera que nadie se beneficia”, explica.

Song espera que en los próximos años se libere una gran cantidad de espectro cuando África cambie de la televisión analógica a la trasmisión digital, es decir, el llamado “dividendo digital”. Los espacios blancos no utilizados por la TV presentan una gran oportunidad para aumentar los servicios de banda ancha móvil y fija [en inglés]. Una gran parte del espectro se otorgará a la prestación de servicios y telefonía móvil de nueva generación; de hecho, una parte ya está en la mira de la UIT, el organismo internacional que establece las normas de telecomunicaciones, para uso móvil.

Sin embargo, no se ha determinado qué pasará con el resto del espectro. “En general ha habido poca participación pública en el debate en torno al uso del dividendo digital. En gran parte ha sido un tire y afloje entre las operadoras móviles y las emisoras. Se necesita un debate público para garantizar que el espectro del dividendo digital se utilice para servir a quienes siguen teniendo dificultades de acceso”, advierte Song.

Todavía quedan algunos obstáculos

La limitada cantidad de espectro que ha estado disponible para los servicios móviles significó que las operadoras de telecomunicaciones no tuvieran mucha competencia y que los precios se mantuvieran innecesariamente altos. Si hay más espectro disponible, esto creará una mayor competencia y, a su vez, mercados más saludables y precios más bajos.

Muchos países en desarrollo carecen de gente y personal con la experiencia necesaria para hacer frente a la rápida evolución de la tecnología y el marco normativo. Esto significa que las políticas no pueden desarrollarse lo suficientemente rápido como para hacer frente a los cambios y, como las empresas de telecomunicaciones establecidas pueden invertir considerables recursos y conocimientos especializados, disponen de un fuerte grupo de presión que les ayuda a mantener el estatus quo.

Reformar las políticas es sólo parte de la solución

A medida que la tecnología inalámbrica se vuelve cada vez más sofisticada, continuamente surgen nuevas formas de compartir el espectro. El lugar, la hora, la proximidad, la potencia de salida y la orientación, todos estos factores afectan el acceso al espectro inalámbrico y la reforma de las políticas relativas al espectro es sólo una parte de la solución para un acceso asequible en los países en desarrollo.

“El acceso real es un tema complejo y multidimensional que requiere un entorno favorable, capacidad de los/as usuarios/as finales de usar eficazmente los servicios, un ambiente de negocios saludable para la infraestructura y los servicios, así como liderazgo político”, concluye Song.

Song dice que la regulación del espectro ha sido mayormente desestimada debido a que muchas veces no está claro hasta qué punto tiene un impacto directo en la asequibilidad y la ubicuidad.

Hoy en día, cuando la demanda de acceso aumenta a una velocidad impresionante en el mundo en desarrollo, “la participación activa en la creación de políticas de gestión y regulación del espectro tiene el potencial de estimular la competencia y facilitar la llegada de tecnologías de banda ancha asequibles que resultarán en igualdad de acceso para todos y todas”.

Este artículo se basa en el informe de temas emergentes de APC “Espectro para el desarrollo: el impacto del acceso y el papel de las tecnologías inalámbricas” [en inglés], escrito por Steve Song. El artículo es parte del trabajo de APC sobre espectro abierto para el desarrollo, como parte de la the Action Research Network que es apoyado por el International Development Research Centre (IDRC).

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