PRIVACIDAD
Uno de los aspectos democratizadores más
importantes de Internet, generalmente poco valorado, ha
sido la creación de espacios electrónicos
privados. Las sociedades menos democráticas son las
que no respetan la privacidad de sus ciudadanos y las que
vigilan todas sus acciones. Incluso en sociedades relativamente
democráticas, los sectores marginales o explotados
sólo pueden organizarse contra la opresión
a través de un programa de trabajo decidido por ellos,
y para esto es crucial tener la posibilidad de debatir en
espacios privados y seguros.
Espacios privados más
allá de las fronteras nacionales
Internet brinda un entorno donde pueden
surgir espacios privados de este tipo, más allá
de las fronteras nacionales. Al fomentar el intercambio
internacional de experiencias por parte de sectores oprimidos
y al permitir a la gente que vive en regímenes antidemocráticos
comunicarse en forma privada y segura, Internet desempeña
un rol de importancia en la lucha contra la opresión
y la explotación. APC ha desempeñado un papel
importante al utilizar este aspecto de Internet para el
desarrollo de la democracia, particularmente en su trabajo
contra la discriminación de género.
Las amenazas a la privacidad
legalizadas son amenazas a la democracia
Muchos gobiernos y estados del mundo entero
sostienen que deben suprimirse las comunicaciones privadas
que permite la Internet. Se están sancionando leyes
tales como la Regulación de poderes de investigación
(RPI) en Gran Bretaña y la ley de intervención
en líneas de comunicación en Japón,
así como recursos técnicos necesarios para
permitir que el Estado intercepte y controle las comunicaciones
privadas vía Internet. Se realizan acuerdos internacionales
para combatir la "ciberdelincuencia" a través
de la interceptación de correspondencia electrónica.
Para muchos de los Estados participantes en estas acciones,
la democracia en sí es considerada un delito; dichas
acciones han sido reforzadas por los sucesos del 11 de septiembre
de 2001.
En el nombre de la "guerra contra
el terrorismo" se amenazan los derechos fundamentales
a la privacidad. Un ejemplo de esto es el intento hecho
(a medida que se escribe este texto, mayo de 2002) por EE.UU.
y algunos gobiernos europeos por derogar leyes de la Unión
Europea que prohiben conservar datos de comunicaciones excepto
para ser utilizados "por razones de facturación".
Esta ley está considerada por las autoridades de
protección de datos de la UE como esencial para la
protección de los derechos a la privacidad electrónica
de los ciudadanos de la UE.
En el nombre de la defensa contra el terrorismo
y la ciberdelincuencia estas maniobras tienen efectos devastadores
para la democracia. Imponen medidas de control inaceptables
a la población en general, que muy pronto los terroristas
y delincuentes sabrán evitar. Si estas medidas son
implementadas significará una importante victoria
del terrorismo sobre la democracia.
El derecho a debatir
en privado sin control ni supervisión
Otra de las justificaciones alegadas a
la interceptación de comunicaciones en Internet es
que es necesaria a los fines de combatir la explotación
sexual de la mujer, en particular de los niños y
para combatir las actividades de grupos racistas. Sin embargo,
es la creación de espacios privados donde las víctimas
de dichos abusos podrán encontrase y debatir entre
ellas, con quienes se sienten cómodas y con quienes
hayan decidido intercambiar experiencias, que ha demostrado
ser el arma más poderosa contra la explotación
sexual y la opresión de las razas. Tales espacios
han sido creados por grupos de usuarios activistas de Internet,
muchos de los cuales operaban en redes miembros de APC.
Gobiernos y estados tratan principalmente de preservar el
orden establecido, lo cual muchas veces implica la explotación
de mujeres y niños y la opresión de naciones
y razas minoritarias. A menudo, cuando las víctimas
tratan de organizarse contra esta opresión, es entonces
que se les pone el rótulo de delincuentes, mientras
que los explotadores son generalmente protegidos, ya que
ocupan una posición de un cierto poder dentro de
la sociedad.
APC apoya el derecho de sus miembros y
usuarios a la creación de zonas de debate privadas
y libres de control y supervisión. Creemos que éste
es un requisito básico de la democracia, particularmente
esencial para fortalecer los sectores sociales explotados.
Trabajamos junto con las organizaciones miembro y con otros
grupos de la sociedad civil para defender la privacidad
de la correspondencia entre nuestras comunidades de Internet.
Referencias