tener información importante en sitios web y
comunicarse en forma barata por correo electrónico o teléfono vía
internet. Para reducir la pobreza y promover un desarrollo inclusivo
mediante el acceso asequible a internet APC elaboró una serie de
módulos para concretar una agenda de acceso universal, presentar
opciones, experiencias, lecciones y oportunidades prometedoras y
favorables a las TIC en situaciones de pobreza en las sociedades en
desarrollo. Se desarrollaron tres módulos. Cada uno de ellos trató
sobre un tema diferente:La experiencia global de las personas pobres que utilizan
herramientas básicas de comunicación como la telefonía móvil indica que
las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) ofrecen un
amplio potencial de empoderamiento y desarrollo, con un alto impacto en
su calidad de vida. El uso de teléfonos móviles por parte de las
comunidades pobres ha aumentado su seguridad, además de crear más
empleos, brindar acceso a la información y mejorar el flujo de recursos
financieros, generando así un bienestar social y un desarrollo
económico mayores[1]
El conocimiento y la capacidad de tecnologías interactivas y convergentes tales como internet presentan mayores oportunidades de crecimiento económico y desarrollo social mediante un incremento en el acceso a la educación y los servicios de salud, además de promover la toma de decisiones por parte de las personas pobres. Sin embargo, los pobres del mundo en desarrollo siguen excluidos de muchas oportunidades de TIC. Los últimos datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) muestran que cerca de 94% de la población de África no tiene acceso a telefonía fija, computadores e internet [2]
También existen brechas en cuanto a contenidos relevantes y
aplicaciones de TIC para el desarrollo social y económico.
Esta introducción trata sobre la importancia de un acceso a las TIC
a favor de los pobres, sobre las diversas herramientas y tecnologías
disponibles, y también sobre los principales obstáculos que enfrentan
los pobres del mundo en desarrollo para cerrar la brecha del acceso.
Los módulos de este kit de herramientas analizan experiencias y
lecciones aprendidas en la provisión de un acceso a las TIC a favor de
los pobres en cuanto a:
El acceso a las TIC a favor de los pobres reconoce que la disponibilidad y la asequibilidad de las herramientas de TIC, en sí mismas, no sirven para cerrar las brechas del acceso. Es esencial crear herramientas y servicios de TIC adaptados a las necesidades de los pobres y capacitar a las personas pobres a fin de que cada vez más puedan usar estas herramientas y servicios, más allá de su situación económica, sexo, clase social, lengua, grupo étnico, o cualquier otro factor. La experiencia de África muestra que la disponibilidad de teléfonos móviles más baratos, como el Nokia 1100, junto con los servicios de mensajería (SMS) y la banca móvil fueron los principales motivos del uso de la red celular por parte del sector de bajos ingresos de la población [4].
El uso de internet requiere que las personas no sólo accedan, sino
que también sepan cómo y cuándo usar herramientas tales como el correo
electrónico, los dispositivos de búsqueda y los portales web con
finalidades diversas. Un examen cuidadoso de términos como “pobre”,
“TIC” y “acceso” ofrece una mejor comprensión de la importancia del
acceso a las TIC a favor de los pobres.
Pobreza significa la privación de bienestar económico, social y político para una amplia mayoría de la población mundial. El Premio Nobel Amartya Sen sostiene que la capacidad para la participación política, el desarrollo económico y el progreso social se basa en la libertad individual [5]. Por lo tanto, la pobreza no consiste solamente en la carencia de un ingreso adecuado (pobreza de ingresos), sino también en la ausencia de libertad y capacidad para desplegar el máximo potencial de cada uno/a como ser humano (pobreza de “capacidad”). La pobreza se puede entender también como la ausencia de bienestar y felicidad (pobreza de bienestar), que depende en buena medida de la limitación de los ingresos y la libertad política [6]
.La noción del ingreso menor de un dólar por día como medida de la
pobreza fue popularizada por instituciones financieras nternacionales
como el Banco Mundial. Pero evaluar los niveles de pobreza implica
realizar complejos cálculos para medir el acceso a salud y educación, y
factores tales como la tasa de empleo, la mortalidad infantil y
materna, y la expectativa de vida, que suelen usarse también para
definir la incidencia de la pobreza. Por ejemplo, el Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) brinda una impactante lista
de cerca de 200 indicadores de grados de pobreza
[7]. Este índice ilustra la complejidad y la
multidimensionalidad de la pobreza, además de destacar la importancia
de centralizar el debate sobre el acceso en la causa, el alcance y el
alivio de la pobreza, en lugar de hacerlo en las TIC mismas.
La expresión TIC hace referencia a una gran variedad de herramientas, aplicaciones y servicios que ayudan a producir, almacenar, procesar, distribuir e intercambiar información. Se refiere tanto a las “viejas” TIC como la radio, la televisión y el teléfono, como a las “nuevas” TIC tales como computadores en red, tecnologías satelitales e inalámbricas, e internet. El acceso a las TIC a favor de los pobres tiene que ver con la capacidad de las personas pobres para acceder a un amplio espectro de herramientas, aplicaciones y servicios de TIC.
Acceso.El principal objetivo del acceso universal es reducir las brechas que surgen de la geografía (rural/urbano), el género, las discapacidades físicas, asuntos socioeconómicos (ingresos, raza, casta y clase social) y conocimientos (educación). La noción de acceso cubre, por ejemplo, la capacidad de mujeres y niños y niñas pobres, así como las personas con capacidades físicas diferentes, que viven en zonas urbanas, de aprovechar beneficios similares a los de las personas menos marginadas.
En suma, si bien es fundamental brindar acceso a las TIC, el acceso físico en sí mismo no alcanza para cerrar la brecha de acceso a las TIC a favor de los pobres. Las TIC serán insuficientes si no se usan las tecnologías por no ser asequibles; si los pobres no entienden cómo utilizarlas, o si se desalientan de usarlas por constricciones políticas o regulatorias; o si la economía local no puede sustentar su uso.
El acceso a las TIC para los pobres ha pasado a ser, en los últimos años, uno de los principales intereses de los y las responsables de la formulación de políticas y los líderes de las instituciones de desarrollo. Este reconocimiento se debe al fuerte impacto que podrían tener las nuevas tecnologías sobre el crecimiento económico y el desarrollo social.
Los principales beneficios sociales y económicos de las TIC proceden de su impacto sobre la gobernanza. La eficiencia de los servicios que ofrece el gobierno es muy relevante para los pobres. El uso de las TIC en el sector empresarial, el gobierno y el sector de entretenimientos, así como su uso por parte de las organizaciones no gubernamentales ya influye sobre la vida de casi todo el mundo. Las TIC podrían ser claves para:Las TIC se están volviendo fundamentales también para el incremento del conocimiento sobre los derechos humanos y constitucionales – como la libertad de expresión, la participación política, la propiedad de la tierra y la rendición de cuentas – que constituyen el fundamento para la reducción de la pobreza. Los teléfonos móviles son ahora la principal herramienta para organizar la forma de votación en muchos países en desarrollo. Además, se han hecho progresos en el uso de las TIC para el empoderamiento de las comunidades a través del desarrollo de bases de datos comunitarias, el uso de internet para acceder a más y mejor información, y un intercambio de información más fluido entre las comunidades locales y el gobierno, así como en la difusión de información adecuada para los miembros de la comunidad.
Las horas de trabajo, la tierra y la energía suelen ser los únicos bienes “productivos” de las personas pobres. Por lo tanto, las herramientas que ahorran tiempo tienen un potencial económico importante. Los teléfonos móviles e internet han mostrado que pueden reducir el tiempo que las personas pobres gastan en traslados. Las TIC también han mostrado su potencial para reducir la dependencia tradicional de los intermediarios y estructuras de explotación del mercado. Por ejemplo, los agricultores y agricultoras pueden ver los precios de los cereales que producen en los mercados globales; las mujeres artesanas pueden vender sus productos directamente a los consumidores y consumidoras por internet. El acceso a las TIC a favor de los pobres promueve oportunidades de conseguir ingresos incrementando la productividad rural y mejorando el acceso al mercado. El valor de las TIC para la reducción de la pobreza se debe también a su potencial para generar ingresos. Las iniciativas de comercio electrónico que vinculan a pequeñas y medianas empresas directamente al mercado global a través de internet pueden incrementar los ingresos y el desarrollo económico.. Según IFAD: “Las nuevas tecnologías, como las tarjetas prepagas y
los teléfonos celulares, ofrecen alternativas más baratas para
transferir dinero y el costo de las transacciones de cuenta a cuenta es
también más bajo”[9].
La convergencia de radio y televisión, la informática y las comunicaciones ha generado una caída libre de los precios y significó una mayor disponibilidad de servicios para los pobres. La convergencia está obligando a los operadores tradicionales de telecomunicaciones a transitar por otros mercados, para ofrecer paquetes de servicios de voz, datos e imágenes. Las empresas de cable están comprando servicios de radio y televisión; las compañías de telefonía móvil están adquiriendo proveedores de servicios de internet; las firmas vendedoras de equipos, como Apple, están experimentando con contenidos y telefonía móvil; y las empresas creadoras de contenidos, como Google, están pensando en servicios satelitales para los países en desarrollo. Los beneficios netos son positivos para los pobres debido a que tienen mejores opciones, mayor calidad y costos más bajos.
Uno de los principales beneficios de la convergencia ha sido el bajo costo de la telefonía de voz por internet. La telefonía de Voz sobre Protocolo de Internet (VoIP) redujo el costo de las llamadas y desestabilizó los modelos regulatorios y comerciales de los operadores tradicionales. El advenimiento de la televisión y la radio digitales es otro beneficio potencial de la convergencia, que tiene ventajas tales como una mayor claridad de imagen y sonido, la posibilidad de recibir más canales y una gran flexibilidad para la interacción y el almacenamiento de programas para su uso posterior. También se supone que la transición del sistema analógico al digital contribuya a crear un “dividendo digital”, es decir, que el espectro que antes se usaba para el mundo analógico, se use para brindar servicios digitales a la población.La expansión de las tecnologías inalámbricas es otra de las
tendencias que ha significado la oportunidad de tener conectividad en
zonas rurales y sin servicio. Las nuevas normas de banda ancha
inalámbrica, como Wi-Fi
[11] y WiMAX
[12],
están superando los desafíos de terreno, infraestructura y costos, y se
están aprovechando en zonas sin servicio. Wi-Fi y WiMAX proveen a buena
parte de los mercados crecientes y de servicios públicos de internet en
comunidades, escuelas, centros de salud, etc.
El bajo costo, la producción masiva y la facilidad de integración
con los computadores hicieron que Wi-Fi sea una de las soluciones más
utilizadas para la conexión a internet[13].
WiMAX es lo que sigue y es lo que más se elige para conexiones backhaul
e interconexiones en las grandes ciudades, para cubrir distancias
geográficas de hasta 50 kilómetros. Las tecnologías inalámbricas:
También se han registrado adelantos significativos en el sector
móvil en los últimos años en cuanto a cobertura de red, precio de los
dispositivos, funcionalidad y aplicaciones para el desarrollo social y
económico. El número de abonados de telefonía móvil superó la marca de
50% y se esperaba que alcanzara 61% de la población mundial a fines de
2008[15].
La capacidad de almacenamiento y la duración de la batería de los
teléfonos móviles está mejorando lentamente. Además, los teléfonos
móviles facilitan el acceso a internet, por lo que se están
convirtiendo en el principal dispositivo de descarga, almacenamiento y
presentación de todo tipo de medios. El uso de teléfonos móviles para
pagos y transferencia de recursos está fomentando el desarrollo social
y económico, sumando seguridad para las personas pobres.
Computación de bajo costo y bajo consumo energético. Las
innovaciones en relación a la computación de bajo costo y bajo consumo
energético han progresado bastante en los últimos cinco años, sobre
todo en escuelas y en cuanto a conectar a “los próximos mil millones”.
El programa Un computador por niño/a
[17] y el PC Intel classmate
[18]
se encuentran entre las iniciativas recientes que han atraído el
interés y la innovación en torno de las soluciones de bajo costo y bajo
consumo de energía.
Los computadores portátiles, desde los pequeños, de bolsillo, hasta los notebooks, se pueden conseguir ahora por menos de USD 400. La ASUS Eee es una de las versiones más populares de computadores ultraportátiles dentro de esa franja de precios. Se están desplegando muchas aplicaciones para mejorar la vida de las personas que viven en zonas alejadas brindándoles acceso a la información global. Por ejemplo, los agricultores y agricultoras pueden usar computadores portátiles para acceder a información sobre el precio de los alimentos y nuevas técnicas de producción. Otro ejemplo es el uso de computadores portátiles por parte de los trabajadores y trabajadoras de la salud para organizar la información sobre individuos que viven en áreas pobres y trasmitir los síntomas de las enfermedades a un médico especializado.
Se crearon grandes expectativas con los centros comunitarios que
ofrecen comunicaciones (teléfono, fax), internet y otros servicios
auxiliares de secretaría como forma de hacer que los pobres aprovechen
los beneficios de las TIC. Conocidos como “telecentros”, muchos han
fracasado en sus objetivos. Esto se debe en general a que sólo se
prestó atención a los equipos, en lugar de a los contenidos o al
contexto social – típico error de las intervenciones del desarrollo.
La reciente adopción de tecnologías inalámbricas, los aprendizajes a
partir del fracaso de los centros comunitarios y la experiencia de la
microfinanciación mostraron que los modelos empresariales comunitarios
pueden sustentar redes de comunicación en zonas sin servicio. Las redes
comunitarias que ofrecen telefonía de voz, radio comunitaria, datos e
internet usando tecnologías inalámbricas resultaron catalizadores de
empleo, fomentando la autosuficiencia y mejorando el acceso a
comunicaciones de bajo costo. Estas redes no sólo mejoran el espíritu
empresarial y el acceso a la información y la comunicación, sino que
también ayudan a retener los ingresos y ganancias dentro de las
comunidades
[19].
La Web 2.0 es una transición desde una red de recursos de información (Web 1.0) hacia una red participativa que permite a los usuarios el control de la red para hacer cosas y formar redes sociales. Los sitios web de la Web 2.0 permiten a los usuarios y usuarias mucho más que poner información en línea o, simplemente, recibir información. Los usuarios y usuarias pueden basarse en páginas interactivas, usar aplicaciones de software mediante un navegador, o ser propietarios/as de los datos y ejercer control sobre ellos.
La proliferación de contenidos generados por los usuarios y usuarias en internet, como blogs, intercambio de videos, trabajo social en red y podcasting ha generado una red social más conectada en la que las personas pueden contribuir, al igual que consumir. Si bien las herramientas de la Web 2.0 son desarrolladas y utilizadas por usuarios/as activos/as, existen oportunidades significativas de adaptarlas para reunir, organizar y compartir conocimiento autóctono. Esto es importante para el desarrollo sustentable y el crecimiento económico.El acceso a las redes básicas de comunicación sigue siendo un desafío para la mayoría de los pobres, sobre todo en los países que tienen comunidades rurales muy vastas. La combinación de distancia geográfica, terreno accidentado, baja densidad de población y dificultades económicas genera muy escasos incentivos para realizar las enormes inversiones requeridas para extender la infraestructura de telecomunicaciones hacia las zonas rurales. Los avances realizados en cuanto al acceso universal a las TIC han sido lentos en la mayoría de los países en desarrollo, ya sea por ausencia de estrategias, o por ineficiencia en el desembolso de los fondos de acceso universal.
Energía eléctrica.Para implementar soluciones de TIC en comunidades rurales desfavorecidas es esencial que haya energía eléctrica para hacer funcionar los equipos. La ausencia de energía eléctrica, o su imprevisibilidad cuando existe, constituye un gran problema en los países en desarrollo. La carencia de electricidad a precios baratos en las zonas rurales es uno de los principales factores del alto costo de las comunicaciones. Se propusieron soluciones tales como paneles solares foto-voltaicos, pequeñas turbinas de energía eólica, micro-hidrosistemas y motores de relojería a inducción para generar energía eléctrica y cerrar así esa brecha, pero fue imposible integrarlas a los planes de desarrollo rural.
Costo de los equipos y el software.El costo de los equipos, el software y la conectividad es otro de los obstáculos para un acceso a las TIC favorable a los pobres. Un costo alto puede significar que una parte importante del total de los ingresos de las personas pobres se extraiga de lo necesario para cubrir necesidades básicas como la matrícula escolar. La popularidad del Nokia 1200 (un teléfono de menos de USD 30) y la tarifa de menos de USD 1 por tiempo en el aire muestran que conectar a los próximos mil millones de personas requiere un recorte de costos considerable en las herramientas y los servicios de TIC.
Problemas sociales y culturales.Las TIC pueden responder a objetivos específicos de desarrollo, pero ello requiere conocer las tecnologías adecuadas y apreciar cómo es que se pueden desarrollar para resolver problemas concretos. El problema del analfabetismo en los países en desarrollo es grave, sobre todo porque las TIC se basan en texto. El analfabetismo suele ir de la mano de la pobreza y la poca educación puede ser un obstáculo importante que impida que los segmentos menos favorecidos de la población tengan acceso a las TIC, aumentando así las brechas de información y pobreza. Las innovaciones que usan intermediarios y brindan soluciones tecnológicas como pantallas de texto a oralidad, y pantallas táctiles son importantes para promover el acceso de las personas analfabetas. Otros factores sociales relacionados con esto son la falta de familiaridad con las lenguas dominantes en internet, la falta de capacitación para usar un computador y el hecho de que la información que brindan las TIC no es muy valiosa para esos sectores.
Género y otros obstáculos.Si bien la brecha se está cerrando, también existe una importante polarización en el acceso a las TIC en torno del género y las discapacidades físicas. Esto se exacerbó además debido a la falta de iniciativas para corregir los desequilibrios entre hombres y mujeres, y entre las personas con alguna discapacidad física y las que no la tienen, tanto en el nivel de las políticas, como en la implementación de programas.
Marcos políticos y regulatorios.Las cláusulas políticas y regulatorias de muchos países siguen estando lejos del potencial de las TIC que hemos presentado. Las regulaciones gubernamentales suelen pasar por alto las posibilidades que ofrecen las TIC. Un número importante de países en desarrollo todavía controla el acceso y protege a los operadores incumbentes. En otros países, unos pocos operadores tienden a ponerse de acuerdo en precios y servicios, impidiendo así la competencia.
Si bien la reforma del sector en algunos países ha incrementado el acceso a la comunicación básica, sobre todo los teléfonos móviles, el objetivo político subyacente de brindar un acceso asequible a la población no se ha realizado en la mayor parte de los países. La carrera hacia la privatización de operadores ineficientes no ha generado los resultados esperados debido a la falta de otros elementos de reforma, como la competencia y una regulación eficiente. De modo similar, el entusiasmo por el desarrollo de políticas nacionales de TIC y estrategias electrónicas con el fin de superar la brecha digital no generó las oportunidades digitales esperadas, por un exceso de énfasis puesto en la burocracia y una menor atención dedicada a las posibilidades institucionales, los recursos, los mercados y los grados de gobernanza y coordinación política de cada país. Las estrategias electrónicas orientadas exclusivamente a actividades a nivel nacional también han sido uno de los principales obstáculos para la inversión en aspectos claves, como la capacitación, la infraestructura y las innovaciones a nivel comunitario.Hay una importante carencia de capacidades políticas y gestoras en los países en desarrollo, lo que suele derivar en proyectos de TIC mal planificados y peor ejecutados. Por un lado, faltan pruebas de los beneficios que brindan las TIC para resolver problemas básicos de desarrollo. Por otro lado, se ha hecho mucho hincapié en proyectos piloto que no consiguieron generar un impacto de largo aliento. Esto se ha visto exacerbado por la falta de participación de grupos de pobres y grupos a favor de los pobres en los procesos de políticas públicas y de toma de decisiones. Como la atención se centra en soluciones de TIC a cargo de expertos/as en tecnologías, la información y los conocimientos que surgen en las comunidades pobres suelen ignorarse.
La ausencia de financiación adecuada es otro desafío para el acceso a las TIC a favor de los pobres. Los donantes han sido la fuente principal de financiación de las iniciativas de TIC en la mayoría de los países, pero sólo unos pocos proyectos financiados por donantes resultaron autosustentables una vez que se terminó la ayuda externa (financiera y material).__________
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A continuación, se presentan los temas y las tendencias en políticas y regulaciones empezando con los que se asocian directamente con un potencial a favor de los pobres.
Políticas de acceso universalLa perspectiva política “estándar” de acceso universal, según las
recomendaciones de la Unión Europea y el Banco Mundial, incluye la
creación de un fondo de acceso universal (FAU) administrado por un
regulador independiente y financiado por los principales operadores del
sector. Esto suele combinarse con otras medidas, pensadas para brindar
acceso en zonas que el mercado ha dejado sin servicios. Existen muchas
maneras de gestionar los FAU
[2]. La gestión puede estar a cargo de un ministerio gubernamental;
de fondos de fideicomiso, creados con ese fin, que pueden ser incluso
multisectoriales; o de organismos especializados, separados del ente
regulador. La financiación puede provenir directamente del gobierno, de
licitaciones del espectro, o de los servicios postales, mediáticos y de
transporte.
Desde mediados de los años 1990, sobre todo en América Latina, el
principal mecanismo de los FAU utilizado para lograr el acceso
universal ha sido el de las licitaciones con el menor subsidio.
Mediante este mecanismo, se otorgan licencias para extender los
servicios hacia zonas carenciadas a quien solicite el subsidio más bajo
en una licitación. Esto llevó, en varios casos, a la rápida viabilidad
comercial de nuevos servicios y a un importante crecimiento en el
acceso. Entre los factores del éxito estuvo la selección de lugares
utilizando una perspectiva jerárquica. En Chile, por ejemplo, las
autoridades locales, las organizaciones comunitarias y las empresas de
telecomunicaciones entregaron listas entre las cuales las autoridades
regionales hicieron luego una selección[3].
De todas maneras, el grado de viabilidad comercial de los “subsidios
inteligentes” para los proveedores de servicios de red en las zonas
rurales va decayendo a medida que las zonas que siguen sin servicios se
vuelven cada vez más pobres y más remotas. La experiencia positiva de
América Latina fue, hasta cierto punto, resultado de subestimar
inicialmente la demanda y la voluntad de pagar por telefonía, incluso
entre las personas pobres. También hay muestras de necesidad de que las
políticas actuales de apoyo, luego del subsidio inicial, logren la
sustentabilidad, como el pago por interconexión asimétrica
[4] (implementado en Chile, Colombia y Uganda, por ejemplo) y la
continuación de firmes regulaciones para detener las conductas
anticompetitivas de los operadores dominantes
[5].
El uso de los FAU para brindar acceso a internet ha resultado, en muchos casos, más complicado comercialmente, ya que el servicio carece del mismo grado de demanda y los ingresos potenciales son bastante menores. Sin embargo, la provisión de internet es ahora un componente aceptado del acceso universal y se ha difundido en algunos lugares, como escuelas, ONG, centros de salud y otros servicios sociales.
Los últimos enfoques sobre acceso universal van más allá. Por ejemplo, están financiando los servicios de banda ancha, experimentando con enfoques tecnológicamente neutros (eliminando las restricciones de tecnología, como la VoIP, que se pueden usar) y fomentando la experimentación con plataformas de bajo costo, como las redes de acceso inalámbrico y banda ancha. Por ejemplo:
También existe un movimiento para conseguir más espectro sin licencia. Ahora existen licencias dedicadas en varios países para que las empresas pequeñas de telecomunicaciones puedan ofrecer todos los servicios.
Hay quienes siguen argumentando que la liberalización será, con el
tiempo, la solución completa para el acceso universal. El crecimiento
exponencial del acceso a telefonía móvil en la mayoría de los países en
desarrollo que están adoptando un enfoque a favor del mercado, e
incluso en algunos lugares que aún no lo han hecho, confirma ese punto
de vista. El crecimiento de la telefonía móvil sigue siendo muy
importante en África – 39% anual durante dos años, hasta fines de 2007
– y en Asia ocurrió un saludable crecimiento anual de 28% durante el
mismo período
[9]. Algunos servicios de valor agregado que están disponibles a
través de los teléfonos móviles, como los servicios financieros (“banca
m” o “dinero m”), e incluso las remesas, de relevancia directa para las
familias y las comunidades pobres (hay ejemplos exitosos en Kenya, con
casi dos millones de usuarios/as, y en Tanzania, Sudáfrica y
Filipinas), también se facilitan, o incluso se estimulan desde las
acciones políticas y reguladoras
[10].
Sin embargo, aún subsisten grandes brechas, sobre todo en las áreas
más pobres y menos pobladas. La telefonía móvil, a pesar de su
funcionalidad y sus aplicaciones, todavía ofrece un acceso limitado a
internet, en general, con tarifas que no están al alcance de los
pobres. La asequibilidad de la telefonía móvil no se ha resuelto
correctamente y su uso sigue fuera del alcance para muchas personas
pobres, incluso cuando hay acceso a la red. A pesar de los servicios
disponibles a través de la telefonía móvil, el acceso universal debe ir
más allá de la perspectiva del mercado en ciertos aspectos claves para
constituir un enfoque de las TIC como bien público[11].
Esa perspectiva estaría a favor de una presencia de internet y de TIC
asequibles en base a la idea de que el bien público aumenta y se logra
con mayor eficiencia si casi todo el mundo está conectado.
Uno de los problemas fundamentales de las políticas de acceso
universal y regulación es garantizar que el beneficio sea para las
personas y las comunidades pobres, y no sólo para los sectores más
prósperos de lo que en general son comunidades pobres (es decir, que no
sólo sean los y las más privilegiados los que pueden utilizar los
servicios). Desde esta perspectiva, un enfoque a favor de los pobres
puede ser la convergencia entre políticas de TIC y de desarrollo, donde
la meta no sea simplemente asegurar el acceso a las TIC, ni volverlas
asequibles para los pobres, sino también fomentar la capacidad de las
TIC para el empoderamiento de las personas y las comunidades pobres[12].
Las formas de combatir la pobreza son variadas. Sudáfrica, desde el
principio, creó telecentros como forma de brindarle acceso universal a
la telefonía e internet a las personas pobres, y en muchos casos se
ofrecían otros servicios. El éxito fue variado[13],
pero los programas de los telecentros se volvieron parte de la política
de acceso universal en muchos otros países.
Algunas iniciativas se basan en productos cuyo objetivo es la
pobreza. En India, el proyecto estatal Akshaya, lanzado en 2002
[14], comenzó como proyecto piloto y ahora funciona en todo el
estado. La meta es construir una red de “kioskos” comunitarios rurales
en cada pueblo. Lo más notable de este enfoque es que el estado ofrece
banda ancha subsidiada a los empresarios sociales que establecen los
centros. El mandato a favor de los pobres se deriva de un rol
legalmente definido de los organismos elegidos por el pueblo
(panchayats) para el gobierno de los kioskos, e incluye cierta
influencia a la hora de fijar las diversas tarifas según las
necesidades, así como el requisito de que un miembro de cada familia
del pueblo reciba capacitación en TIC.
Otros ejemplos en base a principios similares de participación
comunitaria y beneficios socializados se puede encontrar en las
cooperativas telefónicas de Argentina y Polonia, y el caso inusual de
una junta de usuarios de riego en Perú, que creó y gestiona un servicio
de telefonía y de internet Wi-Fi
[15]. Esas redes comunitarias se proponen ofrecer capacitación
dentro de la comunidad en cuanto a la gestión empresarial, mantener las
ganancias dentro de la comunidad y redirigir los excedentes hacia
actividades del desarrollo
[16].
Se puede ver un análisis detallado sobre varios modelos empresariales
gubernamentales, del sector público/privado y comunitarios en el módulo
sobre implementación de proyectos a nivel comunitario de este kit de
herramientas.
Nigeria, Kenya y Uganda se encuentran entre los países que han abierto espacios de regulación en su política nacional para este tipo de iniciativas, que pueden no ser inherentemente a favor de los pobres, pero se pueden tomar medidas políticas y regulatorias para que estén disponibles en zonas pobres, incluyendo la participación de las propias comunidades. Por ejemplo:
La perspectiva a favor de los pobres se centra en las necesidades de
los pobres y las mismas van más allá del acceso y la asequibilidad de
las TIC. Las medidas políticas pueden ayudar a ofrecer contenidos y
servicios adecuados para cubrir estas necesidades más generales. Muchas
comunidades pobres se encuentran fuera del alcance real de los
servicios sociales y públicos, y las TIC pueden facilitar la prestación
a distancia, reduciendo los costos de suministro a largo plazo. Por
ejemplo, el Plan Nacional de Gobernanza Electrónica de India incluye un
programa muy bien financiado para crear 100.000 Centros de Servicios
Comunes (CSC) en zonas rurales, considerados plataformas de provisión
de servicios gubernamentales, privados y sociales[19].
Se contratan pequeños/as empresarios/as de cada pueblo para ofrecer los
servicios y crear los centros, cobrando tarifas previamente acordadas.
La idea es que los subsidios para la provisión de servicios claves del
gobierno hagan viables a los centros, permitiéndoles ofrecer un abanico
más amplio de servicios, a precios asequibles. Si esto se hiciera desde
una perspectiva de empoderamiento de la comunidad, el impacto sería aún
mayor
[20].
El impacto de las iniciativas de ese estilo sobre las personas pobres es difícil de juzgar, ya que no se han hecho evaluaciones sistemáticas. Pocas estrategias de TIC consiguieron apoyo financiero; varias consisten en poco más que un conjunto de ideas de proyectos a presentar ante varios donantes y ministerios sectoriales. Algunas no logran establecer prioridades y sin duda, varios países han producido planes y estrategias de TIC que se superponen, cada uno financiado por un donante diferente. El Plan NICI 2010 de Rwanda (que se extendió a 2020) se encuentra entre los más ambiciosos y sitúa explícitamente a las TIC en el corazón de este plan general de desarrollo, de modo que atrae buena parte de la financiación para el desarrollo. El Plan de Gobernanza Electrónica de India, ya mencionado, es otro ejemplo.
Sin embargo, la disponibilidad de financiación de este tipo para implementar estrategias de TIC y de gobierno electrónico es la excepción, no la regla; tampoco ha sido siempre la intención. La posibilidad de obtener beneficios indirectos también fue parte de la lógica de dichas estrategias. Uno de los objetivos era nutrir un diálogo estratégico a todo nivel y más amplio entre los ministerios y las instituciones tradicionales de TI, y los ministerios sectoriales de industria, salud, educación, desarrollo rural y demás; además de involucrar a todos los interesados/as posibles. Los esfuerzos dirigidos a la oficialización de las TIC a nivel político tuvieron cierto éxito en varios países, entre otros Mozambique.
Si hoy la tendencia parece ser el alejamiento de las estrategias
amplias en favor de las políticas sectoriales de TIC – e-gobernanza,
e-salud, e-educación, etc. – esto puede constituir una manera de medir
el éxito. Las estrategias que mantienen una perspectiva progresiva y
jerárquica han tenido poco éxito, mientras las basadas en una
perspectiva orgánica e incremental “con el foco puesto en la creación
de fundamentos tales como la capacidad educativa, la política y la
regulación, la infraestructura, los contenidos y la provisión de
servicios”
[23] han sido más exitosas.
Las políticas que influyen sobre el acceso asequible a las TIC son muchas más que las destinadas explícitamente a alcanzar el acceso universal y el alivio de la pobreza.
La ausencia de redes centrales de fibras ópticas funciona como un cuello de botella y sube los precios más allá del alcance de las personas pobres, además de limitar la funcionalidad de los servicios disponibles. La prestación a distancia de servicios de educación, salud y otros contenidos requiere bastante ancho de banda. Las políticas de acceso universal que apuntan al empoderamiento apoyando, por ejemplo, el surgimiento de redes comunitarias y de sistemas de acceso inalámbrico a la banda ancha también requieren de bastante ancho de banda. El acceso satelital, única opción en muchas regiones pobres y rurales, es muy costoso, tiene alta latencia (es decir, retraso temporal entre emisor/a y destinatario/a) y es poco confiable en ciertas condiciones climáticas. Las redes ubicuas, baratas, confiables y de alta velocidad abren oportunidades para todo el mundo, especialmente para la elaboración de enfoques innovadores en relación a soluciones de TIC para los pobres. La escasez de estructuras centrales nacionales de fibras ópticas es especialmente evidente en África, pero también afecta a los países más pobres de Asia.
Hasta cierto punto, lo que hay detrás del problema son deficiencias
políticas
[24].
El tipo y el alcance de la liberalización, superpuesto con las
instituciones de telecomunicaciones y los operadores de líneas fijas
existentes, rígidos pero a la vez, frágiles, generó fallas en la
naturaleza de los regímenes y servicios que surgieron. Por ejemplo, la
red de líneas fijas, lejos de experimentar el crecimiento esperado, se
restringió en muchos países. Éste fue el resultado de la falta de
visión estratégica y de obstáculos políticos e institucionales, además
de costos fijos que al principio fueron inevitablemente caros. En buena
parte de África subsahariana y otros lugares, la liberalización
reforzó, o alentó, a los operadores verticalmente integrados con las
redes extremo a extremo. Aunque las redes troncales son extensas, la
mayoría comprende microondas y satélites de los operadores móviles y
están diseñadas para el tráfico de voz. Algunos gobiernos incluso
restringen el tipo de tecnologías que se pueden instalar y prohíben que
los operadores vendan en exceso la capacidad de la banda ancha. En
consecuencia, las perspectivas de banda ancha universal están poco
claras en varios países en desarrollo. La gente que vive en países de
ingresos bajos, que representa el 38% de la población mundial,
constituye hoy sólo el 1% del total de abonados y abonadas del mundo a
la banda ancha fija
[25].
En los casos en que se resuelven parcialmente los problemas de la infraestructura troncal, por ejemplo, en Kenya y en Nigeria, el ancho de banda se liberó y se atrajeron nuevos proveedores de infraestructura troncal, ampliando la capacidad y reduciendo los precios. En Kenya, al levantarse las restricciones sobre la VoIP, en 2004, disminuyó casi 80% el costo de las llamadas internacionales26; y en India se espera que el precio de las llamadas nacionales de larga distancia baje a la mitad, y el de las llamadas internacionales se reduzca 20%27. Esto beneficiará a muchas personas pobres, generando beneficios económicos y sociales gracias al contacto con amigos y familiares en el exterior. Sin embargo, estas cosas ocurren sólo en los principales centros urbanos, donde ya existen cableados de fibra óptica y donde surgen las mejores oportunidades de mercado. Es poco probable que los incentivos del mercado por sí mismos, incluso con apoyo regulatorio, proporcionen la inversión necesaria para brindar acceso a la banda ancha en las zonas más rurales.
La cuestión política y regulatoria es cómo conseguir una
infraestructura troncal de alta velocidad para las zonas rurales y cómo
asegurar que responda a las necesidades de los pobres. En este caso, se
necesitan más acciones y algunas ya se han probado[28].
Un factor crucial para el éxito de estas acciones es la implementación de una perspectiva de “acceso abierto” por la cual todos los actores (incluso a nivel local) puedan conectarse en un entorno tecnológicamente neutro, a precio de costo, con un subsidio que asegure la asequibilidad del servicio.
Es fundamental mantener un firme control regulatorio o público sobre el precio de los servicios y la calidad, además de aplicar medidas de discriminación positiva para garantizar que los beneficios vayan a las comunidades pobres. Esto indica que el tercer modelo mencionado debería ser el más eficaz, al otorgarle el papel principal al interés público. El consorcio podría incluir a una serie de entidades públicas activas en el área con necesidades de comunicación, como las instituciones de educación y salud. Sin duda, el gobierno y los servicios públicos podrían convertirse en los principales arrendatarios y asegurar la viabilidad al garantizar la adquisición de una proporción importante de la banda ancha disponible en el contexto de la implementación de estrategias más generales de gobernanza electrónica.
India, por otro lado, ofrece un ejemplo de proveedor de servicios
estatal, BSNL, que empezó hace poco a construir una red de fibra óptica
rural, moderna y extensa. Según un funcionario del Ministerio de TI,
todos los pueblos de India se encuentran dentro de un radio de 25
kilómetros de distancia de un cable de fibra óptica
[29]. BSNL posee la gran mayoría de las infraestructuras troncales
y tiene el ambicioso plan de tender fibra óptica por todas partes del
país, brindando una extensa cobertura rural (si bien, por el momento,
permanece subutilizada). Al mismo tiempo, se ve obligada a vender
líneas arrendadas troncales de forma regulada – aunque quizá no lo hace
tanto como podría
[30].
Esto no hace sino recalcar que un factor clave para el éxito es contar
con una firme regulación de BSNL en relación a los precios en base a
costos y la calidad del servicio.
En las situaciones más nuevas, los costos financieros y legales de
obtención de derechos comunes de pasaje se pueden compartir entre los
proveedores de comunicación, electricidad, vías férreas y otros tipos
de infraestructura. Los polos, ductos y generadores de energía se
pueden usar con múltiples propósitos. Ya en 1999, las tres agencias
reguladoras de Brasil, en telecomunicaciones, electricidad y petróleo,
decidieron especificar un marco regulatorio común para compartir
infraestructura. En Camerún y Nigeria, se pusieron varios servicios
públicos a cargo del regulador de telecomunicaciones, facilitando las
medidas que van desde la obligación de compartir infraestructura
pasiva, hasta incentivos y lineamientos financieros. El regulador
recién creado de Líbano también declaró su intención de promover que se
comparta la infraestructura pasiva en zonas donde múltiples operadores
no pueden construir infraestructura y donde hay importantes
cuestionamientos ambientales o sociales
[32]. En India y otros lugares se alienta a los operadores de
telefonía móvil a compartir antenas, energía, espacio físico y cableado[33],
y las recomendaciones políticas del ente regulador de India incluyen
incentivos financieros tales como subvenciones para licencias y
exención de impuestos
[34].
También existen diversos enfoques sobre compartir infraestructura
activa, en general, capacidad de fibras ópticas, según las
circunstancias. Algunos países tienen regulaciones sobre el uso al por
mayor o al por menor de las fibras ópticas que son propiedad de las
compañías de electricidad o de trenes, o el uso múltiple de fibras en
las líneas nuevas y existentes de la red eléctrica (Ecuador, El
Salvador, Kenya, Tanzania) y de las vías férreas (Ghana). Un ejemplo
transnacional es el oleoducto de Camerún-Chad, donde 12 de los 18
cables de fibra óptica instalados estarán disponibles para los
operadores de telecomunicaciones, atravesando muchas áreas rurales
[35].
Un estándar abierto es el que permite que todas las tecnologías de
la comunicación – y las personas – interactúen entre sí reconociendo y
adoptando normas comunes. Equipos abiertos significa disponer
públicamente de especificaciones técnicas de los equipos de TIC. Fuente
abierta es la expresión para referirse a los programas que ponen a
disposición de todos y todas, en forma gratuita, el “código fuente”,
permitiendo así que todos los programas se adapten a las necesidades
locales y dando origen a una comunidad global de ingenieros de software
que se ayudan entre sí; el movimiento de software libre es el más
grande, que también recalca la disponibilidad de programas gratuitos.
Espectro abierto es esencialmente lograr que todos y todas tengan
acceso a una banda ancha inalámbrica, sin necesidad de tener una
licencia[37].
Los beneficios potenciales y reales del software libre para el
desarrollo están ampliamente documentados[39],
aunque el tema seguirá siendo objeto de acalorados debates debido al
poder, los recursos y la cantidad de plataformas de usuarios y usuarias
de las empresas comerciales de software, sobre todo Microsoft. Varios
países y regiones están implementando políticas de apoyo al software
libre, como parte de su perspectiva de desarrollo, o a veces integradas
a sus estrategias de TIC, desde Brasil y Venezuela, hasta el estado de
Kerala, en India. Este último está por crear un Centro Internacional de
Software Libre con funciones muy amplias de apoyo e implementación de
software libre
[40].
Ecuador se unió a la lista en mayo de 2008, cuando el presidente emitió
un decreto por el cual se establece el uso obligatorio de software
libre en la administración y las instituciones públicas, salvo contadas
excepciones; ya hay proyectos piloto funcionando en dos ministerios. El
caso es interesante ya que estas medidas anticiparon la nueva
Constitución propuesta, finalmente adoptada en octubre de 2008, que
incluye un compromiso explícito con el derecho al acceso universal a
las TIC.
La radio y la televisión suelen considerarse tecnologías del pasado,
aunque siguen evolucionando y cambiando, ejerciendo una gran
influencia, a veces en zonas nuevas. Pueden ser tecnológicamente
innovadoras y cada vez están más entrelazadas con sus primos de las
telecomunicaciones e internet. Aparte de su función económica, el hecho
de que la mayoría de los países mantengan regulaciones relativamente
estrictas – y a veces control gubernamental directo – en una era de
desregulación es prueba de lo importantes que son esos medios en las
esferas políticas y culturales. La radio y la teledifusión son, por
lejos, el medio principal por el que las personas reciben información
del exterior
[41] y, lo más importante es que esto se aplica especialmente a las
comunidades pobres y alejadas.
La radio y teledifusión, si están bien reguladas, tienen el potencial de darle voz a las comunidades pobres, abriendo la puerta a una mayor influencia en las estructuras e instituciones sociales. Pero se trata de un área a menudo descuidada en las estrategias y políticas actuales de TIC, y su potencial a favor de los pobres se mantiene dormido.
Durante la última década, el crecimiento de las radios comunitarias – la más barata y más accesible de las TIC – es probablemente el rasgo más llamativo del sector. Todos los continentes se han visto afectados. En África, desde Malí hasta Camerún, y desde Senegal hasta República Democrática de Congo, pasando por Togo, Benín, Costa de Marfil, Gabón, Guinea, Níger y Chad, todos fueron testigos de la explosión de las radios comunitarias al punto que hoy suman miles. América Latina tiene una historia de radios comunitarias que se remonta medio siglo atrás, inicialmente ilegales, pero en los últimos años, Bolivia, Colombia, Perú, Venezuela, México y Argentina, entre otros, desarrollaron políticas y están regulando el sector. La experiencia en Asia es más reciente, pero Bangladesh, Nepal, Tailandia, India e Indonesia otorgan ahora licencias de radio a las comunidades.
El proceso político y regulatorio que ha acompañado a estas florecientes estaciones radiales es muy desparejo y no es seguro si su potencial a favor de los pobres se podrá mantener en el futuro.
Nepal es un ejemplo que viene al caso en cuestión, ya que ilustra
algunos riesgos. Las estaciones comunitarias tuvieron un papel clave en
la restauración de la democracia y, como recompensa, el nuevo gobierno
concedió nuevas licencias a quienes las solicitaron. Se otorgaron
docenas de licencias en semanas, y cada vez había más interesados
sumándose a las filas. Pero las licencias no establecen distinción
entre las estaciones comunitarias y las comerciales, y ambos deben
pagar 4% de impuestos sobre sus ingresos, además de un importante
arancel anual sobre la radiodifusión. También existen pocas
protecciones regulatorias para garantizar que se responde al interés
público. En estas condiciones, las estaciones comerciales están
consolidando su base y excluyendo a los canales comunitarios; y los
políticos, así como los partidos políticos, pueden manipular a los
canales para hacer propaganda[42].
La televisión está creciendo también como medio en las comunidades
pobres. Sin embargo, la televisión comunitaria ha tenido escaso impacto
hasta ahora – salvo en un par de países latinoamericanos – por ser
costosa y porque requiere más conocimientos. Pero ha habido un
importante cambio en las políticas y las regulaciones durante la última
década: es evidente que se redujo enormemente el control gubernamental
sobre la programación, incluso en la televisión, sobre todo en África
y, un poco menos, en América Latina y partes de Asia
[43]. Pero en su lugar apareció la televisión comercial no
regulada, que suele apoyar tácitamente al gobierno y sólo busca
aumentar sus ganancias. Al mismo tiempo, la aspiración pública de
muchos de esos gobiernos es la opuesta: promover una televisión de
interés público.
Sin embargo, incluso cuando existen políticas y regulaciones
innovadoras sobre los estatutos, la implementación de las regulaciones
enfrenta una serie de problemas. Quizá el más importante sea la
limitación de la capacidad de los organismos reguladores, cuya mayoría
se creó hace poco en un ambiente político radicalmente alterado. No
sólo hay que encontrar e institucionalizar nuevos conocimientos, sino
que a menudo deben enfrentarse a los operadores con más recursos del
sector privado, que tienen décadas de experiencia en pasar por alto los
mayores esfuerzos de los reguladores. Las asimetrías de información –
por ejemplo, en torno a la fijación de precios – entre regulador y
regulado son difíciles de superar en las mejores circunstancias[45],
y la “captura” reguladora es común. Conseguir independencia y
credibilidad implica una interacción compleja y es algo que se logra
con el tiempo gracias a las acciones del regulador y las reacciones del
gobierno, el incumbente y los tribunales
[46].
También vale la pena mencionar una tendencia en este sentido: el surgimiento y la expansión de las asociaciones regionales de los organismos reguladores. Los ejemplos incluyen a la Asociación de Reguladores de Comunicación de África del Sur (CRASA) y Regulatel en América Latina. En otros casos, la cooperación se da al amparo de alianzas políticas más generales, como la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y la Comunidad Económica de Estados Occidentales de África (ECOWAS). Su agenda incluye inicialmente la formulación de políticas regionales, experiencias de investigación e intercambio, y capacitación. ECOWAS adoptó en 2007 un acuerdo que cubre políticas de TIC, el régimen legal, la interconexión, la numeración, la gestión del espectro y el acceso universal.
b) Poner a disposición, en las bandas adecuadas de GHz, el espectro que aún no ha sido licenciado.
c) Se puede incrementar la sustentabilidad y/o la asequibilidad permitiendo el pago de tarifas asimétricas de interconexión, incluso más allá de lo que se justifica por las diferencias de costo, como un subsidio para las comunidades más pobres.2. Los FAU y la política se pueden usar también para apoyar objetivos más amplios de desarrollo usando medidas para promover la creación de empleos y la capacitación:
a) Otorgando licencias y apoyando a las pequeñas empresas y las cooperativas que ofrecen varios servicios entre los que se incluye la telefonía, internet y otros, que pueden generar empleos locales y aumentar el conocimiento.b) Los FAU se pueden usar para brindar acceso a créditos, capital de acciones u otorgar préstamos para microempresarios proveedores de servicio telefónico siguiendo el modelo de Grameen, o de manera más ambiciosa, a las empresas cooperativas locales que ya tienen licencias.
c) Cuando sea posible, la banda ancha subsidiada es una opción de apoyo a las empresas sociales comunitarias.d) Se podría dar apoyo tanto al acceso a internet como al desarrollo de contenidos en las áreas de educación, salud, ONG y actividades de desarrollo, trabajando en estrecha colaboración con los intereses comunitarios.
e) El FAU podría apoyar la creación de estaciones de radio comunitaria: un canal de radio comunitaria se puede fabricar y equipar a un costo menor que una única torre de telefonía móvil, y habría que priorizar a las comunidades pobres a la hora de otorgar las licencias.3. La disponibilidad limitada de infraestructura troncal de banda ancha, especialmente en fibra óptica, de las zonas rurales se puede superar a través de una serie de medidas regulatorias, según las circunstancias:
a) Regular para obligar a los operadores a compartir o vender capacidad de la infraestructura troncal puede constituir una opción, incluyendo, por ejemplo, un backhaul móvil.b) Regular para promover y facilitar el compartir de la infraestructura pasiva y activa y las instalaciones, como derechos de paso, pilotos y antenas, además de conductos, junto con las instalaciones de fibra óptica e inalámbricas.
c) Introducir regulación de “acceso abierto” a fibra óptica ya existente o nueva, y abrir el Mercado a una diversidad de servicios con valor agregado pequeños, medios o grandes.d) Ofrecer apoyo político, según las circunstancias, para la creación de consorcios dirigidos en base a políticas públicas para construir cables de fibra óptica, incluso con inversión pública.
5. Los estándares abiertos, al igual que los equipos abiertos, la fuente abierta y el espectro abierto pueden, tanto de a uno, como combinados, apoyar la capacitación y ayudar a modelar la provisión de servicios en relación a las necesidades de las comunidades. La política puede ser importante para fomentar estas perspectivas, por ejemplo a través de contrataciones públicas y lineamientos, y en decisiones políticas más activas para favorecer su implementación.
| Proyecto | Descripción del proyecto |
Lo más destacable
|
| Provisión de acceso universal: FITEL, Perú | Este programa ofrece mecanismos para minimizar el subsidio requerido por las empresas comerciales de telecomunicaciones para extender la red hacia zonas no comerciales asignando la licitación al postor que pidiera el subsidio más bajo. | FITEL, en Perú, ofrece un ejemplo temprano y exitoso de fondo de acceso universal que adoptó un enfoque innovador para lograr el acceso en las zonas rurales, y que ahora se ha replicado en varios lugares: la licitación a favor de quien solicite el subsidio más bajo. A pesar de los errores, este programa pionero generó varios beneficios sociales y desde entonces se han expandido las actividades desde la telefonía pública para incluir el acceso a internet. |
| Infraestructura central de banda ancha rural: Un estudio de caso de las diversas perspectivas y potenciales | Una mirada a las diferentes perspectivas sobre la extensión de una infraestructura troncal de fibra óptica hacia las zonas rurales. | Este estudio de caso presenta varias opciones para la provisión de una infraestructura troncal de banda ancha en la zona rural, desde la inversión directa por parte de un operador del gobierno (como en India), pasando por la provisión de una infraestructura troncal de fibra óptica de “acceso abierto” a través de un consorcio público/privado (como se propone en algunas partes de África), hasta mecanismos que alienten a compartir infraestructura y construir infraestructura complementaria. |
| Políticas de inclusión digital: algunas lecciones de India | Análisis de la política de inclusión digital en India, en particular, el esquema de Centros de Servicios Comunes (CSC) del Plan Nacional de Gobernanza Electrónica. | Este estudio de caso analiza una serie de iniciativas de inclusión digital en India. Incluye un análisis de los desafíos que enfrenta el esquema de los CSC para garantizar la provisión de servicios de desarrollo en forma socialmente inclusiva, usando la infraestructura rural de TIC para su construcción. |
| Proyecto | Descripción del proyecto | Lo más destacable |
| Uso de las redes móviles para el intercambio de datos de bajo costo: la Red Mozambiqueña de Información de Salud (RMIS) | Los trabajadores y trabajadoras de la salud usan redes móviles y dispositivos ADP para implementar la promesa del gobierno de ofrecer servicios de salud a las comunidades. | El uso de TIC por parte del Ministerio de Salud de Mozambique para alcanzar un objetivo de desarrollo (la salud) más amplio es un ejemplo de oficialización de las TIC en los sectores del desarrollo. |
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Seán Ó Siochrú
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FITEL, en Perú, constituye un ejemplo temprano y exitoso de fondo de acceso universal que adoptó un enfoque innovador para promover el acceso en zonas rurales, ahora ampliamente adoptado: la subasta al menor subsidio. Se trata de un mecanismo eficiente para minimizar el subsidio requerido para que las empresas comerciales de telecomunicaciones extiendan su red hacia zonas no comerciales, otorgándole el contrato al licitante que solicita el menor subsidio. A pesar de los defectos, este programa pionero generó una serie de beneficios sociales y las actividades se expandieron, desde entonces, desde la telefonía pública hasta la provisión de acceso a internet.
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India está considerada una generadora
de TI pero sigue siendo el país con mayor número de personas pobres del
mundo.
La experiencia de India con las políticas de inclusión digital puede
entonces
servir de lección para otros países en desarrollo. Este estudio de caso
ofrece
un análisis del ambicioso esquema de los Centros de Servicios Comunes
(CSC) del
Plan Nacional de Gobernanza Electrónica. Se analizan los problemas del
esquema
para garantizar el suministro de servicios de desarrollo de manera
socialmente
inclusiva utilizando la infraestructura rural que se está construyendo
en base
a las TIC.
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Entendemos por “incidencia a favor de los pobres” a la incidencia en favor de decisiones y acciones políticas que responden a los intereses de las personas que se ven directamente desfavorecidas y afectadas por la pobreza. Para quienes se proponen brindar un acceso equitativo a las TIC a favor de los pobres, la incidencia como vía para producir el cambio puede ser adecuada en varias circunstancias, entre otras:
(a)
Cuando las políticas de TIC pudieran tener el efecto de reforzar la pobreza y la discriminación. Por ejemplo, proyectos de “gobierno electrónico” que utilizan internet para mejorar el acceso a los servicios públicos podrían tener el efecto inverso para quienes no cuentan con acceso a internet, a menos que se los complemente con otras medidas que permitan el acceso universal a internet.
(b)
Cuando se pueden esperar los cambios de TIC adecuados para mejorar la vida y el salario de las personas pobres.Por ejemplo, la adopción de políticas de difusión que habiliten a las organizaciones comunitarias a establecer sus propios servicios de radio y televisión.
(c)
Como parte de un programa más amplio de apoyo al acceso a favor de los pobres a las TIC.Por ejemplo, el impacto y la eficiencia de la inversión en los centros de acceso público a las TIC se puede mejorar con esfuerzos de incidencia para adoptar y oficializar las buenas prácticas tales como la participación comunitaria en la gestión, o el uso de software libre.
Se ha escrito mucho sobre incidencia y sobre cómo aumentar la
influencia. Algunas de las doctrinas básicas sobre el arte de la
persuasión que se encuentran en los estudios de ciencias políticas y
comunicación, aparecen también en la filosofía antigua griega y china[2].
Por ejemplo, se reconoce ampliamente que el cambio procede rara vez de
la mera fuerza de la argumentación lógica, o de la presentación de
pruebas irrefutables que apoyan los cambios requeridos. Esto último
queda totalmente demostrado por la lenta respuesta a las advertencias
sobre el cambio climático. Buena parte depende del carácter, el enfoque
y la credibilidad de quienes buscan el cambio, y de la receptividad de
aquéllos y aquéllas a quienes tratan de persuadir. La incidencia es
inherentemente política y para que sea efectiva, es esencial entender
la dinámica de la política.
La Women of Uganda Network (WOUGNET)[4],
por ejemplo, tiene una actividad central en el programa sobre
“incidencia en género y políticas de TIC”, con el foco puesto en el
acceso equitativo a las TIC y en darle una dimensión de género a la
elaboración de políticas. El foco de WOUGNET está puesto no solamente
en las políticas de TIC existentes, como el Fondo Rural para el
Desarrollo de las Comunicaciones (un impuesto que se aplica a los
proveedores de telecomunicaciones para brindar apoyo en zonas sin
servicio comercial), sino también en la participación en los procesos
de desarrollo, como la revisión de la política nacional de TIC. WOUGNET
participa activamente en consultas sobre políticas de TIC que organiza
el gobierno entre los interesados, contribuye presentando sus propios
estudios e informes, y responde a las propuestas preliminares de
políticas.
Las campañas de la sociedad civil para el cambio político rara vez
logran resultados rápidos. Requieren paciencia, tenacidad, valentía y
convicción. No hay ninguna receta para el éxito, pero sí existen
denominadores comunes a casi todas las campañas de incidencia exitosas[8].
Por ejemplo, es esencial mantener la claridad en la comunicación: las
metas tienen que ser claras y visibles; los mensajes deben ser
convincentes para los destinatarios y destinatarias; los llamados a la
acción tienen que ser específicos y concisos. La buena planificación y
la organización deben combinarse con la capacidad para movilizar a
grandes coaliciones de apoyo público y político hacia una meta común.
En Ecuador, el proceso de adopción de una nueva Constitución, que
comenzó en 2007 durante la presidencia de Rafael Correa, fue
considerado por los grupos de la sociedad civil que trabajan para
incidir en los medios y las TIC como una oportunidad para poner en
jaque a la economía política del ámbito de las comunicaciones existente
y proponer un nuevo marco de derechos de comunicación. La nueva
Constitución adoptada en 2008 incluye el derecho explícito de todas las
personas al acceso universal a las TIC, junto con el derecho a la
creación de medios sociales, lo que incluye el acceso equitativo a las
frecuencias radiales[9].
Algunas organizaciones de la sociedad civil pueden realizar varias
campañas a la vez, cada una con objetivos diferentes, que a su vez
requieren diferentes alianzas y estrategias. En otros casos, una
organización que sólo se ocupa de un tema, o una coalición de grupos
que comparten intereses, pueden organizar una campaña para alcanzar una
única meta política, como en el caso de la campaña de India por el
derecho a una ley sobre información. Las organizaciones que se dedican
a campañas internacionales, como Amnistía Internacional y Greenpeace,
han puesto a prueba sus métodos de incidencia durante años. Algunas de
las lecciones aprendidas sirven también para el activismo en el área de
las políticas de TIC
[10].
Como se señaló en la introducción a este kit de herramientas, las personas pobres enfrentan obstáculos sistemáticos que impiden su acceso a la información y el ejercicio del derecho a la libertad de expresión. La falta de “voz” de los grupos menos favorecidos constituye el principal desafío del activismo a favor de los pobres para el acceso a las TIC. Al mismo tiempo, compromete la capacidad de los pobres mismos para defender sus propias necesidades de comunicación.
Éste es un punto clave que requiere atención por parte de cualquier
organización dedicada la incidencia a favor de los pobres en el tema de
las TIC. Se dijo antes que por “incidencia a favor de los pobres” se
entiende la incidencia a favor de decisiones y acciones políticas que
respondan a los intereses de las personas que sufren directamente la
pobreza y la falta de recursos. Ellos y ellas son los principales
interesados/as. La ausencia de su voz se puede superar de dos maneras
diferentes. Como lo expresan Drèze y Sen: “Una es la afirmación (o, más
precisamente, la autoafirmación) de los menos privilegiados/as mediante
la organización política. La otra es solidaridad con los menos
privilegiados/as por parte de otros miembros de la sociedad, cuyos
intereses y compromisos están generalmente vinculados y que a menudo
están en mejor situación para generar un avance en la causa de las
personas menos favorecidas debido a sus propios privilegios (por
ejemplo, educación, acceso a los medios, recursos económicos,
conexiones políticas)”[11].
Existen numerosas organizaciones dedicadas a la “incidencia a favor
de los pobres” que no cuentan con personal con experiencia de primera
mano con la pobreza. En lugar de ello, están en manos de profesionales
de clase media y de buena formación cuya vocación es el activismo a
favor de los pobres. Esto es tan cierto en el campo de las políticas de
TIC como en otros sectores del desarrollo. El hecho de que esas
personas hayan decidido trabajar solidariamente con quienes luchan día
a día con la pobreza y las privaciones es sin duda algo encomiable – la
solidaridad social suele ser un componente importante de la incidencia
y la acción política – pero también es “una base poco confiable para la
representación de los intereses auténticos de los menos favorecidos/as”[12].
La solidaridad tiene múltiples motivaciones, no siempre va acompañada
de perspectivas compartidas y puede ser más eficiente si consigue apoyo
cuando se adecua a las ideologías dominantes.
Así, capacitar en el trabajo de incidencia a los grupos de autoayuda de los menos favorecidos y las organizaciones comunitarias y de la clase trabajadora es por lo menos tan importante como trabajar para incidir en favor de los pobres. Un activismo eficaz a favor de los pobres en relación al acceso a las TIC deberá incluir estrategias que sirvan para multiplicar las voces y las influencias de los sectores menos favorecidos de la sociedad en las TIC y otras políticas. Esto puede incluir, por ejemplo, el fortalecimiento de la capacidad de comunicación de las organizaciones que trabajan con gente carenciada y apoyan el desarrollo de iniciativas de comunicación desde las bases, como la radio comunitaria. Estas estrategias pueden ser eficaces para que las personas más desfavorecidas y marginadas puedan expresar directamente sus inquietudes en cuanto a los problemas que afectan su vida y sus ingresos.
La Bangladesh NGOs Network for Radio and Communication (BNNRC)
[13], por ejemplo, es una red nacional que combina un programa de
incidencia en políticas de TIC tales como el derecho a la información,
la programación radial comunitaria y el gobierno electrónico, con el
apoyo práctico a centros de conocimiento rural y radios comunitarias.
Deccan Development Society (DDS)[14]
es una organización de base que trabaja con sanghams (grupos de
autoayuda) de mujeres en cerca de 75 pueblos del distrito de Medak en
Andhra Pradesh, India. La mayoría de las 5.000 mujeres miembros de la
sociedad son dalit, la casta más baja en la jerarquía social india.
Como parte de una estrategia más amplia en la búsqueda de “comunidades
autónomas”, las mujeres de DDS crearon el DDS Community Media Trust,
que incluye una unidad de producción de video y la Radio Sangham,
primera radio rural comunitaria del país y primera radio de mujeres del
sur de Asia
[15].
El movimiento en defensa del derecho a la información de India
produjo, entre otras inspiraciones, enfoques sobre la responsabilidad
pública orientados al empoderamiento, liderados por Mazdoor Kisan
Shakti Sangathan (MKSS) en Rajastán, que incluye audiencias públicas en
las que se leyeron informes contables en voz alta y también documentos
sobre el gasto público. Eso se hizo en reuniones del pueblo,
organizadas por privados y en las que se invitó a gente local para
brindar su testimonio[16].
Las nuevas ideas en política no siempre son fáciles de comunicar para quienes tienen influencia o toman decisiones, sobre todo cuando implican usos nuevos, o poco conocidos, de las TIC. Puede suceder que una idea no se entienda del todo mientras no se demuestra en la acción.
Por tanto, los proyectos “pioneros” o “ilustrativos” pueden ser una estrategia alternativa y eficiente para la incidencia en políticas de TIC. Si se puede mostrar el éxito en la práctica, pueden tener el doble impacto de movilizar una mayor demanda e interés, y motivar a los legisladores y legisladoras a tomar decisiones que alienten la réplica y la ampliación de dichas iniciativas, que pueden requerir muchos recursos. También pueden implicar la toma de determinadas decisiones políticas antes de realizarse, pero es más fácil que los legisladores/as admitan un experimento limitado para probar y demostrar una idea, que lograr que acepten un cambio político grande.
RITS (Rede de Informacão para o Terceiro Setor)
[17] se fundó en Brasil en 1997 con el fin de fortalecer la
capacidad de comunicación de las organizaciones de la sociedad civil.
La organización ha construido una impresionante red para el monitoreo
de las políticas de TIC y la incidencia en pro del acceso equitativo.
Un proyecto ilustrativo organizado por RITS en alianza con Sampa.org
permitió la creación de 128 telecentros comunitarios en São Paulo, con
alrededor de medio millón de usuarios y usuarias por mes. El modelo
ofrece acceso público gratuito y capacitación, utiliza software libre y
promueve la participación de la comunidad en la gestión y el desarrollo
de los centros como espacio para la organización de la comunidad. Con
el apoyo de Petrobras, este modelo se replicó en 50 otros lugares de
Brasil. El gobierno nacional está considerando ahora la posibilidad de
invertir en 10.000 nuevos telecentros que se basan en la experiencia
mostrada por RITS.
La Coalición de Radios Comunitarias de Nigeria, creada en 2003, ha movilizado un amplio apoyo a favor de una de las metas de su campaña que es la creación de servicios de radio comunitaria en el país. Como parte de su estrategia para abrir la puerta al desarrollo de las radios comunitarias, la Coalición propuso un esquema piloto en al menos seis lugares distribuidos por todas las zonas geopolíticas del país. La propuesta de un esquema piloto ha encontrado apoyo en la Comisión Nacional de Radiodifusión y en el Programa Nacional de Desarrollo Fadama, que se comprometió a brindar fondos para la preparación y la infraestructura.
¿Por qué hay que resolver el problema del acceso a las TIC a favor de los pobres? ¿Por qué y para quién es importante? Esto puede haberse destacado en la investigación, expresado como exigencia de las organizaciones de base, o puede tener una base normativa, por ejemplo, si ha sido identificado por comparación con buenas prácticas de cualquier otro lado. ¿Este problema tiene una dimensión política? ¿Qué políticas actuales refuerzan el problema? ¿Qué cambios en las políticas podrían generar mejoras? ¿Quiénes son responsables de dichas políticas?
(ii) Definir la meta del trabajo de incidenciaPuede ser útil, en una etapa preliminar, definir la meta de la iniciativa de incidencia propuesta. ¿Qué cambio positivo se puede esperar si la iniciativa tiene éxito? ¿Se espera que el proyecto mejore el acceso a la información, que promueva el diálogo, o que fortalezca la voz y la influencia? ¿O servirá para todo eso a la vez? ¿O a objetivos más generales del desarrollo? ¿Quiénes serán los principales beneficiarios/as del proyecto?
(iii) Consultar y crear relacionesConstruir relaciones es intrínseco a todo esfuerzo de incidencia exitoso y es algo que debería comenzar en una etapa temprana. Antes de iniciar un análisis y un plan político en detalle, es importante consultar a otras organizaciones, sobre todo las que comparten objetivos e intereses. ¿Ya se hizo algo similar antes? Si es así, ¿cuál fue el resultado? ¿Se está planeando o considerando algo similar? ¿Existe la oportunidad de crear un enfoque basado en alianzas desde el comienzo?
(iv) Establecer credibilidad como activistaLa credibilidad de la organización, la sociedad o la coalición que está luchando por el cambio es probablemente un factor clave para el éxito. ¿Tiene el mandato de hablar en nombre de quienes se espera que sean los beneficiarios y beneficiarias? ¿Tiene conocimientos especializados? ¿Tiene influencia entre los y las responsables de tomar las decisiones? ¿Qué se puede hacer para fortalecer la credibilidad de la iniciativa? – por ejemplo, más investigación y consulta, o mejores alianzas.
B. Analizar el entorno políticoUna vez que se decidió, en principio, que la incidencia es una estrategia para lograr el acceso a las TIC a favor de los pobres y que se realizó el trabajo preliminar necesario para definir las metas de incidencia, la etapa siguiente consiste en un análisis más detallado del entorno político y comienza con un examen de las políticas y las instituciones políticas relevantes. ¿Qué políticas ya están vigentes (por ejemplo, estrategias electrónicas nacionales, gobierno electrónico, desarrollo mediático, iniciativas relativas a la brecha digital)? ¿Cómo se reflejan, o no, en la legislación y la regulación actuales? Es importante conocer también los acuerdos, las leyes y las normas internacionales relevantes.
(ii) Mapear las relaciones de poder y la toma de decisiones¿Dónde se toman las decisiones políticas y quién tiene influencia sobre ellas? Por ejemplo, ¿el foco está puesto en la política de gobierno? Si es así, ¿qué ministerios y organismos son responsables? ¿Qué otros ministerios tienen interés en el impacto de las políticas actuales, o las propuestas – por ejemplo, educación o desarrollo rural? ¿Hay otros organismos públicos con influencia o responsabilidad en el área, como por ejemplo, un ente regulador de la comunicación o un consejo nacional de medios? ¿Qué sucede a nivel del Parlamento – existen grupos de interés en el área política? ¿Se puede movilizar un apoyo útil a través de diferentes partidos políticos? ¿Quién más tiene influencia sobre los y las principales responsables de las decisiones políticas?
(iii) Considerar las opciones para el cambio político¿Es suficiente un cambio en las políticas para alcanzar la meta del trabajo de incidencia? ¿O quizá el cambio político propuesto también requeriría un cambio legal y/o regulatorio? ¿Qué pasa con el impacto económico: tiene consecuencias impositivas o del gasto público que habría que tomar en cuenta? ¿Existen enfoques alternativos a tener en cuenta? ¿Se podrían alcanzar las metas o requieren un cambio político fundamental? ¿Qué opciones políticas tienen mayor probabilidad de atraer apoyo, o de generar oposición?
Al desarrollar la estrategia y a la luz de un análisis más sistemático del entorno político, es recomendable volver a la meta del trabajo de incidencia y establecer objetivos específicos y realistas, que se puedan lograr dentro de un plazo razonable y definido. Al final de ese período, tiene que ser posible decir si se lograron o no. Si la meta es ambiciosa puede ser necesario establecer objetivos más limitados o progresivos – por ejemplo, más conocimientos, conseguir compromisos de apoyo, proyectos piloto – que ayuden a alcanzar la meta en un plazo más prolongado.
(ii) Identificar los públicos objetivoEs útil distinguir entre público primario y secundario. El público objetivo primario son las instituciones y los individuos que las integran, que tienen autoridad como para tomar las decisiones políticas que se buscan. Éstas suelen estar determinadas por la meta y los objetivos políticos. Los públicos secundarios son los mejor situados para influir en los y las responsables de tomar las decisiones, y pueden incluir a los políticos/as, los funcionarios/as públicos/as, los medios, las agencias de desarrollo, las ONG más influyentes, y demás.
(iii) Identificar aliados y adversariosEs importante identificar tanto a los aliados potenciales como a los posibles adversarios. ¿Qué otras organizaciones comparten metas e inquietudes similares? ¿Apoyarían la iniciativa, estarían dispuestas a aliarse o a formar una coalición? ¿Cuáles serían los riesgos de establecer una alianza o una coalición? ¿Qué grupos u organizaciones pueden sentirse amenazados por las propuestas? ¿Eso podría convertirse en una oposición organizada? ¿Qué se puede hacer para reducir el riesgo de oposición?
(iv) Seleccionar el enfoque de la campaña de incidencia¿Qué estrategias de incidencia tienen mayor probabilidad de influir sobre el público objetivo? ¿Será efectivo el diálogo y la negociación con los y las responsables de las políticas? ¿Cuál es el impacto de la presión pública – se puede esperar una respuesta positiva, o resistencia? ¿Qué tipo de tratamiento se puede esperar de los medios: apoyo, hostilidad o indiferencia? ¿Hay alguna estrategia con mayor probabilidad de arrojar resultados positivos? ¿Con qué mecanismos se puede mediar entre intereses que compiten entre sí?
(v) Identificar los mensajes claveEn relación a las metas y los objetivos, ¿qué mensajes pueden ser persuasivos para el público primario? ¿Qué pasa con el público secundario – se necesitan diferentes mensajes según el público? Si el enfoque adoptado es público, o se basa en una gran coalición, ¿que mensajes pueden movilizar el mayor apoyo, conseguir la atención de los medios, o tener un efecto viral, en el que el propio público actúa como multiplicador?
D. Enmarcar el planUn trabajo de incidencia eficiente requiere una buena planificación organizacional. Una vez definidas las metas, los objetivos y un enfoque estratégico, es importante sistematizar el mapeo de las acciones a realizar para lograr resultados, incluso los tiempos y las etapas fundamentales. Esto se logra mejor en un marco lógico que incluya indicadores mensurables de avance.
Es probable que las consideraciones sobre el costo influyan sobre el tipo de enfoque a adoptar. El seguimiento y el diálogo político, por ejemplo, se puede realizar con poco personal, o con voluntarios/as y un medio para publicar los resultados. Una campaña orientada a los medios puede requerir costos importantes en publicidad desde el principio: la preparación de comunicados de prensa y la colocación de notas, el encargo de fotografías o video, el diseño de afiches y otros materiales. Un proyecto de capacitación, o uno de ilustración pueden requerir una inversión significativa en equipos y capacitación. Las organizaciones que trabajan para incidir en políticas de TIC tendrán el conocimiento necesario a fin de adoptar nuevas TIC – por ejemplo, usarán correo electrónico, mensajería de texto y tecnologías de la Web 2.0 para ayudar en la recolección de datos, la creación de coaliciones y la movilización. Será necesario contar con fondos y recursos necesarios para financiar el proyecto en toda su duración.
(iii) Evaluación de riesgos¿Cuáles son los principales riesgos en la implementación del proyecto? El análisis de riesgos implica evaluar el impacto de cada riesgo particular y la probabilidad de que ocurra. Es útil establecer el impacto y su probabilidad (baja, media, alta). ¿Cómo se pueden manejar los riesgos de alta y media probabilidad para reducir su impacto y/o la probabilidad de que sucedan? Es necesario prestar particular atención a cualquier tipo de riesgo de daño para los individuos. En muchos países, los trabajadores/as de los medios, los y las activistas de internet, y los defensores/as de la libertad de expresión han sufrido amenazas, acoso y violencia al realizar su trabajo. ¿Es posible que la campaña de incidencia planificada provoque una represión estatal? ¿Existen actores no estatales que planteen daños físicos?
La buena comunicación es clave para incidir efectivamente. Esto requiere prestar atención al mensaje, al público y al medio de transmisión de dicho mensaje. Además, tiene que ser claro y explicar lo que se propone, por qué es necesario y qué diferencia supone. También debe ser atractivo: tiene que elaborarse en relación a los intereses y el conocimiento del público. Esto implica la necesidad de asegurarse de que el mensaje es recibido y escuchado – ya sea una propuesta escrita, una presentación cara a cara, o una demostración pública. Es raro que haya una acción en cuanto se recibe un único mensaje de incidencia. Hay que reforzar dicho mensaje por medio de la repetición y de la influencia en públicos secundarios.
(ii) Usar los mediosLos medios – radio, televisión, prensa y medios en línea – tienen un papel particular en las iniciativas de incidencia, sobre todo las que se basan en enfoques de campaña. No todas las formas de incidencia utilizan los medios, y un enfoque basado en los medios entraña tanto riesgos como oportunidades. Los medios pueden atraer a un público masivo, lo que incrementa potencialmente la credibilidad y el perfil, pero también pueden darle mala publicidad y contribuir a movilizar oposición, en lugar de apoyo. Recurrir a los medios implica planificación y conocimiento, lo que incluye generar contactos, conocer al público de cada medio, escribir comunicados de prensa, colocar notas, ser entrevistado/a, brindar imágenes y organizar eventos mediáticos.
(iii) Crear alianzas y coalicionesLa mayoría de las iniciativas de incidencia implican cierto grado de movilización del apoyo público a favor de la propuesta. ¿Cuáles son las alianzas que más probablemente sirvan para movilizar un apoyo generalizado? ¿Cuáles son los procesos más adecuados para lograr confianza, apropiación colectiva y una colaboración efectiva? ¿La iniciativa debería funcionar como una coalición abierta y, si es así, qué mecanismos se necesitan para habilitar la participación y garantizar responsabilidad? ¿Se necesita apoyo para capacitar a las organizaciones aliadas? También se pueden usar los medios e internet para conseguir y movilizar el apoyo público general.
(iv) Emplear tácticas y negociarLa incidencia rara vez constituye un proceso de comunicación en un solo sentido. Algunas partes del trabajo son más reactivas que proactivas hacia los y las responsables de formular las políticas, o son explícitamente dialoguistas. En cualquier caso, los y las responsables de tomar decisiones y formular políticas bien pueden responder a las propuestas de incidencia con sus propias preguntas, o con propuestas alternativas. Otras partes interesadas pueden lanzar estrategias contrarias a las propuestas presentadas. Puede llegar a ser necesario modificar las propuestas para alcanzar algún resultado. ¿Qué alternativas se pueden considerar? ¿Qué contrapropuestas se pueden esperar? ¿Qué es lo que no se negocia y lo que sí puede ser reconsiderado?
(v) Monitoreo y evaluaciónDurante la fase de implementación es importante supervisar el proceso, los resultados y el contexto político. Se necesitan mecanismos para rastrear actividades tales como reuniones y comunicaciones, y monitorear resultados tales como la cobertura mediática y las expresiones de apoyo público. Es necesario tener datos sobre el público objetivo: información de contacto, los puestos que ocupan, los ofrecimientos de ayuda y demás. El proceso y los resultados no deben evaluarse sólo al final, sino en forma regular, de modo de realizar ajustes en la estrategia y el plan de acción cuando sea necesario. La incidencia ocurre invariablemente en un ambiente dinámico, sobre todo cuando el tema son las TIC. El terreno político puede cambiar por razones sociales, políticas o económicas que son independientes de la iniciativa de incidencia en marcha. La capacidad de reaccionar con rapidez y la flexibilidad, de detectar ventanas de oportunidad y de anticiparse a nuevos problemas requiere un seguimiento cercano del contexto político y otras tendencias.
| Proyecto | Descripción del proyecto | Lo destacable |
| Proyecto de Telecentros de São Paulo. | Un ejemplo exitoso de cómo una demostración práctica sobre las TIC a nivel local puede servir para apoyar la incidencia nacional a fin de lograr un cambio político. | Este proyecto basado en una asociación movilizó políticas, inversión y apoyo técnico, todo lo cual llevó a la creación de 128 telecentros comunitarios. Terminó influyendo sobre las políticas nacionales de inclusión digital. |
Activismo a favor de la radio comunitaria en Nigeria. |
Un proyecto de incidencia de cinco años en busca de un cambio político que permite establecer servicios de radio comunitaria. | Este estudio de caso ilustra el enfoque adoptado y los problemas que surgen en una campaña por cambios en las políticas de TIC. También destaca las lecciones aprendidas: por ejemplo, el hecho de que los compromisos de cambio político no significan nada si no existe la voluntad política. |
| Movimiento por un Centro de Conocimiento Rural. | La historia subyacente a “Misión 2007: Cada pueblo un centro de conocimiento” es una visión cuyo objetivo es expandir los beneficios del acceso rural a las TIC para alcanzar a 600.000 pueblos de India. | Este estudio de caso documenta la evolución de un proyecto que se convirtió en un movimiento masivo en India e influyó sobre iniciativas similares en África y Asia, además de movilizar un apoyo de alto nivel por parte del sector público y el privado, y de las organizaciones de la sociedad civil. |
| Proyecto | Descripción del proyecto
|
Lo destacable
|
La Junta de Usuarios del Distrito de Riego Chancay-Huaral, Perú. |
Este proyecto brinda acceso a teléfono e internet para las comunidades agrícolas pobres y acceso a un sistema de información agraria. | Este estudio de caso ilustra la importancia del liderazgo y la visión para que el trabajo de presión e incidencia se realice tanto dentro de las comunidades, como con el gobierno. La comunidad, a través de su junta sobre irrigación, pudo influir para lograr cambios en las políticas y los marcos regulatorios restrictivos existentes. |
| Proyecto de Redes Inalámbricas en Nepal. | Redes inalámbricas de bajo costo y fácil mantenimiento que se utilizan en localidades alejadas y en condiciones difíciles de Nepal, con el fin de brindar acceso a teléfono e internet a las comunidades dispersas y marginadas. | Los esfuerzos de incidencia del líder local, Mahabir Pun, hicieron que el gobierno cambiara sus políticas restrictivas de telecomunicaciones, que antes prohibían el uso de redes inalámbricas, y permitió que cayera el costo de las licencias por debajo de los dos dólares. |
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Graciela Selaimen, NUPEF/RITS
Este estudio de caso trata sobre la participación de RITS (Rede de Informacão para o Terceiro Setor) – una organización de la sociedad civil de Brasil que trabaja con el activismo y el monitoreo de políticas de TIC – en el establecimiento de centros comunitarios de acceso (telecentros) en São Paulo que originaron varias políticas de creación de nuevos telecentros en el país.
El Proyecto de Telecentros de São Paulo fue seleccionado para integrar este kit de herramientas como un ejemplo exitoso de cómo una demostración práctica del uso de las TIC a nivel local puede servir de apoyo al activismo nacional en pos de un cambio político. Este proyecto conjunto movilizó políticas, inversiones y apoyo técnico que condujo al establecimiento de 128 telecentros comunitarios. El modelo de São Paulo se basaba en el acceso público a las instalaciones y las capacitaciones, la participación comunitaria en la gestión, el software libre y el desarrollo del telecentro comunitario como local para la organización social.
RITS brindó apoyo a los telecentros de São Paulo desde la etapa conceptual. RITS fue el medio pionero para introducir enfoques nuevos e innovadores y para garantizar su amplia distribución. El proyecto influyó las políticas nacionales sobre inclusión digital y software libre e inspiró propuestas para desplegar telecentros comunitarios en todo Brasil.
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Este estudio de caso informa sobre cinco años
de
activismo en pro de un cambio político en Nigeria que habilite el
establecimiento de servicios de radio comunitaria. Fue incluido en el
kit de
herramientas para ilustrar los problemas que surgen en una campaña por
el
cambio en las políticas de TIC. En el momento de redactar este informe,
todavía
no existía la radio comunitaria en Nigeria. Una campaña bien
organizada,
lanzada en 2003, tuvo como resultado la creación de una importante
coalición de
la sociedad civil y consiguió promesas de apoyo por parte del gobierno,
los
políticos, el órgano regulador de la radio y la televisión, las
organizaciones
de la sociedad civil y las agencias de desarrollo internacional. Sin
embargo,
el objetivo de la campaña aún no se ha cumplido y es necesario renovar
constantemente los esfuerzos de incidencia.
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Esta síntesis analiza la implementación desde cada una de las perspectivas siguientes:
Las TIC se refieren a un amplio abanico de tecnologías viejas, nuevas y emergentes que incluyen radio, televisión, transmisión de voz y datos por línea telefónica fija y voz sobre protocolo de internet (VoIP), y últimamente, el veloz desarrollo de tecnologías nuevas y emergentes en telefonía móvil, además de una serie de tecnologías inalámbricas. Los últimos desarrollos en TIC y las posibilidades surgidas de la combinación de tecnologías como internet y la tecnología móvil han puesto en jaque a los medios tradicionales (“viejos”), lo que resultó en una reducción del consumo público. Esto ha llevado a que dichos medios pasaran a usar aplicaciones móviles y de internet para llegar a su audiencia, además de permitir que el público contribuyera enviando contenidos, lo que incrementa el grado de interacción disponible para la ciudadanía.
La elección de tecnologías puede tener un papel central a la hora de definir qué TIC son las adecuadas para los pobres. En general, la radio sigue siendo la tecnología más accesible de todas y las radios comunitarias han tenido un rol clave en cuanto a la oferta de información local relevante para las comunidades pobres.
Desde la década de 1990, se le ha prestado mucha atención al
suministro de acceso telefónico y de internet a las comunidades que no
contaban con ese servicio mediante la provisión de puntos de acceso
público a internet. Se crearon fondos de acceso universal en muchos
países a través de mecanismos gubernamentales con el fin de conseguir
los fondos necesarios para implementar mecanismos de acceso tales como
los kioscos públicos y los telecentros comunitarios[2],
donde se ofrece servicio de telefonía e internet a precios accesibles.
En general, los telecentros han debido resolver una cantidad de
problemas y su éxito en cuanto al acceso universal ha sido limitado por
diversas razones: un acceso a internet poco confiable y caro, con
conectividad de línea fija y comunicación satelital; fuentes de energía
eléctrica poco confiables; y falta de compromiso y propiedad, por
nombrar sólo unas pocas
[3].
El advenimiento de las tecnologías inalámbricas abrió nuevas vías sobre
políticas y regulaciones asequibles para brindar un acceso generalizado
a las TIC y un acceso más equitativo para los pobres.
Cada vez se promueven más las opciones y soluciones tecnológicamente neutras (por ejemplo, medidas políticas deliberadas para no favorecer a una o más opciones tecnológicas particulares) tales como la fuente abierta, equipos abiertos y software libre a fin de fomentar innovaciones a nivel comunitario. (Este tema se analiza más detalladamente en el módulo sobre políticas y regulaciones.)
La reducción del costo y la flexibilidad de los teléfonos celulares, y la prueba de que el uso a favor de los pobres contribuye a su penetración a gran escala, indican un cambio en el modelo económico para el suministro de telecomunicaciones a pesar del bajo dividendo por usuario/a que se genera en esos mercados. Sin embargo, la provisión de telecomunicaciones móviles requiere instalaciones costosas dentro de los marcos regulatorios existentes y la titularidad de la propiedad queda en manos de privados y/o empresas estatales. Esto hace que sea inviable lograr que la comunidad sea la propietaria, pero los pobres han desarrollado enfoques innovadores para reducir el costo del uso de la telefonía móvil mediante el uso generalizado de sistemas pre pagos, el uso compartido de los aparatos, el uso de llamadas de cobro revertido, la “venta” informal de servicios telefónicos por parte de quienes poseen un teléfono, el uso generalizado del servicio de mensajería de texto y un abanico de esquemas de microfinanciación. A continuación, algunos ejemplos que ilustran el uso variado de la telefonía móvil para ofrecerle el servicio a los pobres:
Hoy se ofrece un amplio abanico de servicios y aplicaciones para beneficio de las comunidades pobres, en áreas como el suministro de un mercado de información para los agricultores y agricultoras mediante mensajería de texto, banco móvil para los pobres, y el uso de ADP (asistente digital personal, o microcomputadores) para mejorar los servicios de salud (ver el estudio de caso de la Red Mozambiqueña de Información de Salud). A continuación presentamos algunos ejemplos para ilustrar ese abanico de aplicaciones:
Si bien la penetración de la telefonía móvil ha sido muy significativa, siguen habiendo áreas donde es muy poco probable que los operadores del sistema ofrezcan sus servicios, sobre todo en áreas remotas y de baja densidad de población, con comunidades pobres que no pueden disponer para gastar en comunicación. También es poco probable que los recién llegados al campo de la telefonía móvil encuentren algún atractivo en esas zonas; las estructuras inherentemente centralizadas de las redes móviles (un modelo vertical descendente con pocos actores) y los costos de instalación muy altos, no hacen sino agregar problemas.
El advenimiento de nuevos tipos de tecnologías inalámbricas, como Wi-Fi y WiMAX, junto con la construcción de redes inalámbricas para las comunidades de base, que también las gestionan, ha generado de todos modos nuevas oportunidades de llegar a los pobres de las zonas rurales.En los últimos cinco años, se desarrolló una nueva norma – IEEE
802.16, más conocida como WiMAX – que opera en un amplio rango de
frecuencias (entre 2 y 11 GHz) y tiene la capacidad de brindar mejores
servicios de banda ancha en un radio de distancia de 35 a 40
kilómetros. Sin embargo, no es aún una tecnología asequible y sigue
sujeta a restricciones regulatorias en muchos países[13].
La disponibilidad de opciones tecnológicas innovadoras también ha abierto el campo para el surgimiento de nuevos tipos de modelos comerciales para generar un acceso a las TIC más asequible para los pobres. Los obstáculos han disminuido gracias a la reducción del costo de inversión inicial; la disponibilidad de información (y un creciente número de estudios de casos) sobre enfoques desde las bases para establecer redes comunitarias y programas de acceso a las TIC; y la convergencia tecnológica, que ha abierto nuevas posibilidades más asequibles. También se ha extendido el interés de la comunidad internacional de donantes por explorar la posibilidad de que los modelos comunitarios tengan un lugar en la implementación de proyectos basados TIC.
3.1. Modelos de propiedad y gestión de las comunidadesLa participación comunitaria en los proyectos se puede situar en una
línea continua de niveles de participación[19].
Ello no se aplica necesariamente sólo a la implementación en las
comunidades pobres, ya que los modelos se pueden encontrar también en
proyectos ajenos al contexto del desarrollo, ni se aplican sólo a
proyectos que tienen que ver con la aplicación de tecnologías
emergentes de TIC.
- Contribuciones comunitarias mediante “derecho por trabajo”, es decir, los miembros de la comunidad se benefician al ofrecer su tiempo para la implementación del proyecto. Esto se puede hacer creando un equipo, construyendo la infraestructura, ofreciendo seguridad en los centros comunitarios para salvaguardar los equipos de TIC, o contribuyendo con capacitación voluntaria a otros miembros de la comunidad.
- Gestión comunitaria mediante el uso de procesos de toma de decisiones culturalmente adecuados, que puede adoptar la forma de consultas con los grupos de líderes locales, la creación de estructuras administrativas tales como foros comunitarios, o el uso de estructuras comunitarias existentes, o creadas especialmente, como los grupos de mujeres o los grupos religiosos.
- Estructuras más formales de gestión, como la creación de una estructura jerárquica con personal empleado (voluntario y/o pago), o la creación de una junta de directores/as, comités asesores, o funcionarios locales elegidos que tienen la obligación contractual de proveerle una dirección estratégica al proyecto. Las comisiones de irrigadores integradas por agricultores elegidos a nivel local, en el estudio de caso de Huaral, entrarían en esta categoría.
- Propiedad comunitaria a través de varios mecanismos tales como cooperativas (ver la sección sobre cooperativas más abajo), donde los miembros, o los trabajadores y trabajadoras de una comunidad poseen acciones y tienen derecho a votar en el proyecto, como sucede en los sindicatos.
La facilidad del despliegue y la inversión relativamente baja que requieren las redes inalámbricas para brindar servicios de voz y de datos han generado varios proyectos piloto y estudios de factibilidad para determinar si se pueden aplicar en comunidades pobres, con propiedad en manos de la comunidad y el mantenimiento a cargo de alianzas, con el apoyo comunitario. Los estudios de casos de Huaral y Nepal son ejemplos de modelos comunitarios donde la propiedad reside en estructuras comunitarias locales (comisiones de irrigadores que son propiedad de los agricultores y agricultoras y las escuelas, respectivamente).
Una serie de estudios encargada hace poco por el PNUD analiza la
factibilidad de varios tipos de proyectos comunitarios en cuatro países
de África oriental[20].
Dichos estudios, que se emprendieron como proyectos de colaboración
entre gobiernos, comunidades e instituciones locales de investigación
en Tanzania, Kenya, Rwanda y Uganda, presentan planes comerciales y
costos estimados para la instalación y mantenimiento de redes
inalámbricas comunitarias, incluyendo las necesidades y el costo de la
energía, uno de los factores claves que suelen dejarse de lado en la
implementación
[21].
Los estudios también señalan la necesidad de contar con marcos
políticos y regulatorios para tomar conocimiento de los enfoques
comunitarios para el suministro de servicios de telecomunicaciones en
comunidades que no tienen esos servicios.
La creación de cooperativas para cubrir las necesidades culturales, económicas y sociales de las comunidades ocurre hace tiempo, ya sea para construir infraestructura, como sistemas de electricidad o de irrigación, para el beneficio mutuo en comunidades agrarias mediante la adquisición de semillas y equipos agrícolas, o para tener logros políticos, como las cooperativas que se formaron durante la lucha contra el apartheid en Sudáfrica.
Las cooperativas de telecomunicaciones se desarrollaron, en general,
en zonas rurales o en comunidades alejadas, donde los operadores
tradicionales de telecomunicaciones no tienen interés de suministrar
sus servicios. Las cooperativas pueden ser importantes para la
provisión de TIC a los pobres y las comunidades alejadas, aunque sólo
existen en unos pocos países, pero con gran éxito. El modelo se adoptó
con éxito en países como Argentina, Bolivia y Estados Unidos[22].
Aunque se trata de un modelo cooperativo, la situación de Polonia es
algo diferente, ya que la Ley de telecomunicaciones de 1990 admitió la
creación de 44 licencias que competían con el operador estatal
[23].
En Sudáfrica, se otorgan licencias específicas para servicios en zonas
que no cuentan con los mismos (USAL).
Todas se crearon inicialmente para brindar servicios de línea fija antes del advenimiento de la telefonía móvil y de las posibilidades que ofrecen las redes inalámbricas. Los primeros ejemplos de cooperativas basadas en las TIC datan de fines de los años 1950 y principios de los 1960 en la zona rural de Estados Unidos y de Argentina, donde se desplegó la infraestructura de telecomunicaciones gracias a la creación de cooperativas comunitarias rurales – con contribuciones financieras y propiedad compartida, además de “acciones por trabajo” (derecho por trabajo) en la instalación de una infraestructura compartida para brindar servicios de telecomunicaciones. Muchas de esas cooperativas siguen existiendo y brindando servicios de voz y de datos a las comunidades pequeñas, rurales y sin acceso a dichos servicios; el hecho de que ofrezcan múltiples servicios ha sido clave para su sustentabilidad. La implementación exitosa de la cooperativa también ha dependido de la creación de acuerdos favorables de interconexión con los operadores incumbentes de telecomunicaciones y la provisión de subsidios, como sucedió en Estados Unidos. La mayoría de las cooperativas también existían ya antes de la aparición de la telefonía móvil, lo que fue clave en cuanto a su capacidad de sustentabilidad.
3.3. Modelos respaldados por el gobiernoLa instalación de redes municipales de banda ancha ha sido un
desarrollo reciente muy interesante, ya que se adoptó un modelo no
comercial para ofrecerle banda ancha a las comunidades, del mismo modo
en que se hacen calles para el bien común[25].
En todo el mundo industrializado florecieron esfuerzos, sobre todo en
Estados Unidos, con ejemplos de residentes que construyen y mantienen
su propia red, como en Bristol, Virginia. En los países en desarrollo
también hay ejemplos: Knysna, Sudáfrica y el Proyecto de Redes
Inalámbricas de Nepal (ver el estudio de caso en este kit de
herramientas). La aparición de redes inalámbricas de bajo costo, o la
combinación de redes inalámbricas con fibras ópticas, generó servicios
competitivos para las comunidades que rivalizan con las de las grandes
ciudades
[26].
El gobierno de India también ha declarado públicamente su intención de
ofrecer conectividad de alta velocidad – 2 Mb por segundo – por banda
ancha en todo el país, utilizando su Fondo de Servicio Universal para
financiar el proyecto
[27].
Aún hay que ver si ello incluirá el suministro del servicio en las
áreas más pobres y más remotas.
El sector privado está empezando a mostrar interés en llegar a comunidades a las que antes no alcanzaba. La existencia de redes sociales dentro de las comunidades locales, junto con el alcance de las redes inalámbricas de bajo costo y las tecnologías convergentes que se consiguen ahora, presentan una oportunidad de brindar una variedad de servicios para beneficio tanto de las comunidades pobres, como del sector privado. Hay ejemplos notables en el área de las operaciones bancarias y en una serie de aplicaciones innovadoras en el sector de la producción agrícola. Estos nuevos modelos ilustran cómo se pueden beneficiar las comunidades de las instalaciones organizacionales, el alcance del mercado y las inversiones de capital que aporta el sector privado, así como la nueva oferta de servicios en comunicación y servicios. Todo está avalado por mecanismos de apoyo a fin de promover el desarrollo de habilidades empresariales en las comunidades mediante guía a distancia, redes de capacitación y transferencia de conocimiento técnico. La creación de nuevas oportunidades empresariales a través de alianzas con pequeñas empresas y comunidades también ofrece modelos de beneficio mutuo, en los cuales los empresarios aportan sus conocimientos comerciales para apoyar actividades de desarrollo social. A continuación presentamos algunos ejemplos para ilustrar la aplicación del modelo:
Estudios de casos
- Fondos de servicio universal (dónde existan) y subsidios e infraestructura para apoyar el suministro de servicios de TIC en comunidades donde no los hay [33].
- Préstamos blandos, o sin intereses, como sucedió con el modelo de cooperativas rurales de Estados Unidos.
- La “incorporación” de un proyecto a través de alianzas con otras instituciones para crear fuentes alternativas de ingresos, como el acceso a créditos a través de sindicatos o microempresas financieras (como en el caso del Proyecto de Telefonía del Pueblo Grameen).
- La introducción de mecanismos de recuperación de costos para el suministro de servicios en la comunidad, tales como:
i. Suscripción de miembros
ii. Cobro de una cuota mensual a los usuarios y usuarias
iii. El ingreso de pago por uso de los servicios ofrecidos
iv. Trabajo que genera derechos por parte de los miembros de la comunidad para colaborar en la instalación de redes y equipamiento de TIC
v. Uso de voluntarios y voluntarias para brindar apoyo y capacitación
vi. Contribuciones en especie, como la entrega de edificios o computadores
vii. Recolección de los recursos de la comunidad para conseguir el capital inicial.
- Solicitar donaciones internacionales, como hizo el Proyecto de Red Inalámbrica de Nepal al unirse a una universidad de Estados Unidos para pedir donaciones de un dólar, lo que constituye otro modelo interesante.
Se presentan tres estudios de casos para este módulo, junto con una lista de recursos adicionales. Los estudios de casos de proyectos comunitarios son los que siguen:
| Proyecto | Descripción del proyecto | A destacar |
| Red Mozambiqueña de Información de Salud (RMIS) | Los trabajadores y trabajadoras de la salud usan redes móviles y dispositivos ADP para recolectar, trasmitir y manejar datos sobre salud como parte del programa de implementación del compromiso del gobierno de ofrecer servicios de salud asequibles a las comunidades. | Los usuarios y usuarias de la tecnología suelen ser los trabajadores/as de la salud que tienen más edad y por lo tanto, son menos proclives a adoptar nuevas tecnologías. Con la capacitación adecuada, los trabajadores y trabajadoras de la salud obtuvieron datos e información sobre el terreno que resultó beneficiosa para las personas. El estudio de caso ilustra una serie de elementos críticos necesarios para pasar del prototipo de un proyecto a un proyecto piloto y, eventualmente, a una implementación sustentable. |
| Sistema de Información Agraria del valle de Huaral, Perú | El proyecto ofrece acceso a teléfono e internet a las comunidades agrícolas pobres y acceso a un sistema de información agraria. | Si bien originalmente fue pensado como una instalación de TIC para gestionar la red de canales de riego para los agricultores y agricultoras locales, el proyecto se convirtió en un servicio de telecomunicaciones y acceso a internet para las comunidades agrícolas pobres que, de lo contrario, no podrían acceder a dichos recursos. |
| Proyecto de Redes Inalámbricas de Nepal | Redes de bajo costo y fácil mantenimiento que se utilizan en locaciones de difícil acceso en Nepal para brindar servicios de telefonía e internet a las comunidades dispersas y marginadas. | Una combinación de fuerte apoyo comunitario y un liderazgo local eficiente sirve para brindar servicios de comunicación y servicios empresariales muy requeridos en la comunidad. Este estudio de caso sirve de ejemplo de cómo implementar un proyecto comunitario con pocos recursos y desafiar los marcos políticos existentes, para poder usar tecnologías innovadoras a fin de brindar acceso a las TIC a las comunidades pobres. |
También hay estudios de casos en otros módulos de este kit de herramientas que son relevantes para los proyectos que se están implementando a nivel comunitario:
| Proyecto | Descripción del proyecto | A destacar |
Brindar acceso universal: FITEL, Perú |
Este programa ofrece mecanismos para minimizar el subsidio requerido para que las empresas comerciales de telecomunicaciones extiendan sus redes hacia zonas no comerciales. | Hay pruebas de que la instalación de teléfonos públicos permitió a las personas ahorrar en transporte. El proyecto redujo la distancia hasta el teléfono público más cercano, que pasó de estar a más de 20 km, a menos de 5 km para alrededor de un millón de personas. Los relatos anecdóticos también muestran que los teléfonos rurales incrementan las ganancias de los comercios donde está instalado el servicio de telefonía pública. |
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El estudio de caso de
1.
La aplicación de
una solución
tecnológica innovadora y asequible que implique redes móviles y el uso
de dispositivos
ADP por parte de individuos que no están familiarizados con las TIC, en
este
caso trabajadores y trabajadoras de la salud, y que suelen tener una
edad más
avanzada y, por lo tanto, tienen más resistencias a la hora de adoptar
nuevas
tecnologías.
2.
El compromiso del
gobierno de
brindar un mejor servicio de salud en las comunidades, con lo que
obtiene una
mayor disponibilidad de datos de campo sobre la salud.
3.
Ahorro de costos y
mayor
productividad en cuanto a la recolección de datos de los distritos, lo
que
incluye el monitoreo de sistemas de recolección de información en
papel, versus
sistemas digitales.
4. La conversión gradual de un proyecto de desarrollo gracias a una alianza de colaboración entre una ONG (AED-Satellife) y el Ministerio de Salud de Mozambique.
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Juan Fernando Bossio, Centro Peruano de Estudios Sociales
(CEPES), Perú
El proyecto
del valle de Huaral se incluye en este kit de herramientas para
ilustrar un
modelo de propiedad comunitaria en el que los agricultores y
agricultoras
participan directamente en la toma de decisiones y la implementación de
un
sistema de información agraria. Si bien fue originalmente pensada como
una
instalación de TIC para la gestión de una red de canales de irrigación
para los
productores y productoras rurales de la zona, la infraestructura ha
servido
para brindar acceso a internet y servicios de comunicación a las
comunidades
agrícolas pobres que, de otra manera, quedaban excluidas.
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El
Proyecto de redes inalámbricas de Nepal constituye un ejemplo excelente
de implementación de un proyecto comunitario con pocos recursos, pero
que a
través de un despliegue de liderazgo y visión local logró
desestabilizar los
marcos políticos existentes para permitir el uso de tecnologías
innovadoras
para ofrecer acceso a las TIC a las comunidades pobres.
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